A días del supermartes de internas en más de 20 estados, los candidatos presidenciales estadounidenses trabajan para atraer el voto de millones de latinos, un enorme y creciente bloque electoral cada vez más decisivo a la hora de definir las carreras a la Casa Blanca.
Según estimaciones, el 60 por ciento de los 16 millones de hispanos registrados para votar habrá tenido ya oportunidad de emitir su voto para el final del supermartes 5 de febrero, incluyendo a los tres millones de hispanos de California, el premio mayor de la jornada de internas de costa a costa.
Dado que la mayoría de los latinos -alrededor de un 57 por ciento- se declara demócrata o pro-demócrata, se espera que su impacto sea mayor en la carrera presidencial de este partido, que tiene como máximos favoritos a la senadora por Nueva York Hillary Clinton y al senador negro por Illinois, Barack Obama.
La ventaja de 2 a 1 de Clinton sobre Obama entre los latinos en las internas de Florida y Nevada -los únicos dos estados con una significativa población latina de aquellos en los que se votó hasta ahora- generó dudas sobre la capacidad del senador por Illinois para ganar el crucial voto hispano del supermartes.
Tras esas internas, en los medios, los blogs políticos e incluso los círculos académicos de Estados Unidos se afianza la creencia de que los latinos no votan por candidatos afroamericanos porque tienen prejuicios contra las personas de raza negra.
La campaña de Clinton dice que la senadora ganó entre los latinos porque ellos tienen buenos recuerdos de la gestión presidencial de su marido Bill, cuando la economía florecía y muchos hispanos mejoraron su calidad de vida.
Clinton es además más conocida que Obama, y su imagen de mujer que atravesó un infierno para salvar su matrimonio pese a las infidelidades de su marido le ganó simpatía entre los latinos, mayoritariamente católicos y apegados a la familia.
Según sondeos, la senadora aventaja a Obama por 3 a 1 entre los latinos de California, donde cuenta con los apoyos del alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, quien copreside su campaña, y de la icónica Dolores Huerta, cofundadora de la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo junto con César Chávez.
La campaña de Obama dice que el triunfo de Clinton en Florida no tuvo importancia porque el candidato no hizo campaña allí, luego de que el liderazgo nacional demócrata castigó al estado por adelantar las internas y lo privó de enviar delegados a la convención que en agosto proclamará al candidato presidencial.
"Hasta ahora, nos centramos en las primeras internas, donde la población latina era relativamente pequeña.
El verdadero esfuerzo por ganar a los hispanos comienza ahora", dijo Frank Sanchez, miembro del equipo de captación latina de la campaña de Obama, esta semana, luego de las elecciones en Florida.
Para darse a conocer a los latinos de California, Obama visitó hace poco al disc jockey Eddie Sotelo, quien en su popular programa de radio lo convenció a cantar en español, un idioma que ya había usado en actos ante latinos en los que gritó "¡Sí, se puede!", una tradicional arenga de los méxico-estadounidenses.
Pero los analistas dicen que Obama enfrenta otras barreras en California además de ser poco conocido.
"Muchos latinos todavía son renuentes a votar por un candidato afroamericano. Mucho de esto, seamos francos, se basa sobre estereotipos y sentimientos raciales prejuiciosos", dijo Jaime Regalado, un profesor de Ciencia Política de la Universidad Estatal de California, en Los Angeles, a la cadena CNN.
Además de California -el estado que más delegados da tanto para los demócratas como para los republicanos-, los latinos también podrían inclinar la balanza en otros estados con muchos delegados de los que votan el martes, como Arizona y Nueva York, donde representan el 13 y el 11% del electorado, respectivamente.
Obama, de 46 años, asegura contar con un alto apoyo de los latinos de su estado de Illinois, y que los hispanos más jóvenes -que en California constituyen la mitad de los nuevos vitantes registrados- lo prefieren a él antes que a Clinton, de 60 años.
Un 23% de los latinos habilitados para votar se declara republicano, por lo que se considera que el efecto de su voto es menor, aunque no desdeñable, en la carrera del partido, que tiene como candidatos favoritos al senador por Arizona John McCain y al ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney.
Romney sacó varios avisos publicitarios en español en California, donde las encuestas le dan un leve favoritismo sobre McCain entre los latinos. Pero McCain ganó el 54% del voto latino en Florida, donde Romney cosechó apenas el 14%, y además cuenta con arrasar entre los hispanos de su Arizona natal, por lo que no está dicha la última palabra, según analistas.
El voto de los latinos se hace fundamental
A pocos días del "supermartes" en el que se realizarán internas en 22 estados, los 16 millones de electores se han transformado en un punto crucial en las campañas de los precandidatos. Según los sondeos, la mayoría se inclina por los demócratas, y hasta ahora prefirieron a Clinton por sobre Obama.