En realidad, Barack Obama apenas sabe decir un "hola, buenos días" en español, pero para estos últimos días de campaña electoral se ha animado incluso a hacer todo un comercial en este idioma, en un castellano, eso sí, bastante forzado y con un discurso que apenas dura 31 segundos.
Su esposa Michelle no se atreve a tanto, pero también ha debutado en un anuncio dirigido al público hispano en el que la popular presentadora de origen cubano Cristina Saralegui le pregunta en español "¿por qué es tan importante que los latinos voten en estas elecciones?" y la primera dama da una respuesta en inglés pero subtitulada en el idioma de Cervantes.
Según "The New York Times", el Partido Demócrata se ha gastado casi el doble de dinero en anuncios en español que el Republicano: 8,9 millones de dólares frente a los 4,6 millones destinados por el equipo de Mitt Romney.
A primera vista, tanto trabajo -y gasto- demócrata hacia una población que, pese a ser ya la primera minoría del país y la que más rápido crece sigue siendo minoritaria en materia electoral podría extrañar.
Sobre todo teniendo en cuenta que las encuestas han venido indicando de forma coincidente que el voto hispano se inclina de todas maneras fuertemente por los demócratas, incluso a razón de 3 a uno a favor de Obama y en contra de su rival republicano Romney.
En un estudio presentado a finales de octubre, la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO) vaticinó que en los comicios del 6 de noviembre podrían acudir a las urnas un récord de hasta 12,2 millones de hispanos, un 26 por ciento más que cuatro años atrás, cuando ya se alcanzó una participación histórica.
Con todo, la cifra constituye casi la mitad de los en total 23,7 millones de hispanos con derecho al voto, cifra que además sólo supone el 11 por ciento de todos los estadounidenses que pueden sufragar. Y los hispanos que se espera que efectivamente acudan a las urnas, no serán más que el 8,7 por ciento, de acuerdo con NALEO.
¿Por qué entonces tanto esfuerzo?
La respuesta no está tanto en el cuánto sino en el "dónde" están situados esos votos: porque lo interesante del voto latino es que promete ser clave en algunos de los estados bisagra donde se decidirán los comicios, especialmente en Colorado, Florida y Nevada, pero también en Virginia, Iowa o Carolina del Norte.
En 2008, la población latina en estos estados que un año más son cruciales en los comicios se decantó fuertemente a favor de Obama: 61 por ciento en Colorado, 57 por ciento en Florida y 76 por ciento en Nevada, estado en el que además el voto hispano volvió a ser clave dos años más tarde para que los demócratas pudieran retener la mayoría en el Senado.
Según las encuestas de estados bisagra que ha estado realizando Latino Decisions en el último mes antes de los comicios, las cifras podrían incluso aumentar este año a favor del candidato demócrata en esos y otros estados cruciales.
Todo ello adquiere mayor relevancia aún cuando el número de electores hispanos constituye en estos estados una proporción que podría marcar la diferencia entre los residentes locales con derecho al voto: el 16 por ciento en Florida, el 15% en Nevada y el 14% en Colorado, de acuerdo con el Pew Hispanic Center.
El caso de Florida -estado crítico en recientes elecciones- es especialmente interesante para los demócratas puesto que la población hispana, hasta ahora dominada por los cubano-estadounidenses que históricamente se habían decantado por los republicanos, se está viendo compensado ahora con más puertorriqueños, que tienden a votar demócrata.
De hecho, si hasta 2002 había más votantes hispanos registrados como republicanos (37% frente al 33% demócrata), las cifras se han ido tornando y en 2008 los demócratas sumaban el 38%, frente al 30% republicano (http://dpaq.de/lt3SW)
El voto de minorías como la hispana podría además adquirir una importancia mayor de confirmarse la tendencia advertida por encuestas los últimos días acerca de que Obama estaría perdiendo apoyos entre el electorado blanco, lo que implicaría que tiene que compensar esos sufragios con otros votos como el latino.
El propio Obama admitió hace unos días su potencial deuda con el voto hispano.
"Voy a ser muy franco: De ganar un segundo mandato, una gran razón de que gane un segundo mandato será porque el nominado republicano y el Partido Republicano han alejado mucho al grupo demográfico que más rápido está creciendo en el país, la comunidad latina", dijo al diario "Des Moines Register", de Iowa.