Sería el sueño de cualquier automovilista. Largo, ancho y relativamente bajo, el Mercedes-Benz F700 dejaría corta la lista de cualidades que el más exigente amante de los automóviles le pudiera pedir a su vehículo.
Sus pronunciadas aletas delanteras, sus líneas fluidas y sus grandes superficies acristaladas -incluso en el techo- ocultan un despliegue de tecnología. La pieza clave de esta maravilla mecánica es el motor Diesotto.
Sus creativos lograron un vehículo atractivo, cómodo y seguro. Gracias a sus líneas fluidas, a la impresionante mecánica y a los neumáticos de bajo rozamiento -un 17% menos que otros convencionales-, es capaz de recorrer 100 kilómetros con tan sólo 5,3 litros de gasolina y emite 127 gramos de CO2 por kilómetro (resultando altamente compatible con el medio ambiente).
Diseñado en Irvine (California), este vehículo de investigación posee en su interior dispositivos tan sofisticados como el Pre-scan, una especie de radar láser que explora la carretera por delante del vehículo.
La información recogida es transmitida al sistema de suspensión, que adapta cada amortiguador hidroneumático, para absorber las irregularidades y ofrecer a los ocupantes el viaje más placentero.
Los dos asientos posteriores son reversibles, de forma que sus ocupantes pueden viajar semirrecostados, en sentido contrario al de marcha, viendo una película o su programa favorito en una pantalla plana de 20 pulgadas.
El F700 dispone, asimismo, de acceso a internet, agendas y servicio de correo electrónico, todos ellos operables con la voz, incluso por el propio conductor del vehículo.
El sistema SERVO Human Display Interface (HID) proyecta todos los datos relevantes sobre el parabrisas, para facilitar la conducción, y reducir la fatiga y el estrés. Las principales funciones del vehículo se pueden manejar mediante órdenes verbales.
Por otra parte, el conductor dispone de varias cámaras para comprobar lo que sucede en el entorno del vehículo. Incluso existe un emisor de láser que mide la distancia a los objetos más próximos y limita el ángulo de apertura de las puertas.
Los pocos afortunados que han tenido la ocasión de probar el modelo aseguran que se tiene la impresión "de flotar sobre la ruta".
El mágico Diesotto
Sin duda lo más impresionante del nuevo Mercedes-Benz F700 es su motor. Se trata de un cuatro cilindros de inyección directa y turboalimentado, que funciona como un motor de gasolina en aceleraciones, o como una mecánica diesel cuando el vehículo rueda sin grandes variaciones de régimen, es decir, la mayor parte del tiempo.
Gracias a esta tecnología, el Diesotto es capaz de ofrecer 14 caballos más (238 frente a 224) que el E320 de seis de Mercedes-Benz, pero con un 27% más de par y casi la mitad de consumo.
Ofrece también la misma cifra de par (400 Nm) que el 280 CDi, pero con 48 caballos más y consume un 23% menos. Además, emite 127 gramos de CO2 por km, uno menos que el 160 CDi de 82 caballos.
Fuente: Fernando Lizundia, El Mundo.