El presidente George W. Bush realizó el lunes una visita sorpresiva a Irak, en un intento por demostrar que el envío de refuerzos militares está ayudando a estabilizar al país.
El vuelo de 11 horas ocurre en medio de un intento debate en el Congreso estadounidense sobre la decisión del mandatario de enviar otros 30.000 efectivos a Irak.
La evaluación que darán, junto con un reporte que la Casa Blanca deberá preparar para los legisladores para el 15 de septiembre, determinará el curso de la guerra.
El presidente, se reunirá con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, y con el máximo responsable de las fuerzas estadounidenses en Irak, el general David Petraeus, durante su visita sorpresa al país, informó hoy la Casa Blanca.
Bush tiene previsto también un encuentro con el embajador estadounidense en Bagdad, Ryan Crocker, y una cena con tropas estadounidenses, antes de emprender rumbo a Australia para participar en la cumbre económica Asia-Pacífico.
La semana entrante, el general David Petraeus, máximo comandante estadounidense en el país árabe ocupado, y Ryan Crocker, el embajador estadounidense en Bagdad, serán interpelados en el Congreso.
Bush visita de sorpresa territorio iraquí
El presidente norteamericano llegó hoy en forma sorpresiva a Irak, en un intento por demostrar que el envío de refuerzos militares está ayudando a estabilizar al país. Es la tercera vez que el mandatario concurre a ese país desde el 2003.