El huracán Dean causó aguaceros sobre poblaciones del centro de México luego de causar al menos daños en la costa del Golfo de México en su recorrido hacia el océano Pacífico que lo debilitó hasta convertirse en depresión tropical.
En la ciudad de Poza Rica en el estado oriental de Veracruz, los pobladores se unieron para retirar de las calles los árboles caídos, mientras cuadrillas de trabajadores comenzaron a reparar el tendido eléctrico derribado. No hay informes inmediatos de muertes en México por el paso de Dean, que como un huracán potente mató a 27 personas en el Caribe.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos dijo que Dean, debilitado de huracán a tormenta tropical, había perdido más fuerza hasta convertirse en depresión tropical la noche del miércoles. Pronosticó que se disiparía al pasar por las montañas altas del centro de México. Pero ante la posibilidad de que cause 51 centímetros (20 pulgadas) de lluvia, las autoridades de la zona temen que genere inundaciones o derrumbes.
Las cordilleras cercanas a las costas mexicanas están llenas de poblaciones proclives a los desastres naturales que están conectadas por caminos precarios. Una tormenta de 1999 causó fuertes inundaciones que dejaron al menos 350 muertos.
Luego de cruzar el Caribe e ingresar a México la madrugada del martes por el litoral caribeño, Dean cruzó al Golfo de México y volvió a tocar tierra, ahora en la mañana del miércoles con vientos sostenidos de 160 kilómetros por hora (100 millas por hora). El centro del meteoro azotó la población turística y pesquera de Tecolutla. Los extensos vientos huracanados de la tormenta golpearon una franja de 100 kilómetros (60 millas) de la costa en Veracruz.
Mientras avanzaba tierra adentro, Poza Rica, a 48 kilómetros (30 millas) de Tecolutla, se convirtió en centro de comando de las operaciones para ayuda a refugiados, y centenares de personas permanecían en albergues la noche del miércoles.
''Muchas casas se quedaron sin techo'', señaló Mariano Gutiérrez, director de la Defensa Civil en Poza Rica. ''Muchos árboles cayeron en calles y casas ... Pero, gracias a Dios, no hay nada serio''.
A las 22 horas locales (0300 GMT del jueves), Dean estaba unos 150 kilómetros (95 millas) al noroeste de la ciudad de México y se dirigía hacia el oeste con una velocidad de casi 34 kpm (21 mph).
México suspendió la extracción petrolera en sus plataformas marinas del Golfo de México y apagó su único reactor nuclear, mientras decenas de miles de personas huyeron a terrenos altos.
Dean tocó tierra el miércoles como una tormenta de categoría 2, luego de recuperar parte de la potencia que desató sobre la península de Yucatán. En su primera incursión sobre Yucatán como meteoro de categoría cinco, con vientos de 265 kph (165 mph), el huracán quedó como el tercero más potente originado en el Atlántico que toca tierra firme.
Es posible que los productores de caña y azúcar de la entidad sufran pérdidas considerables en Veracruz, un estado con altos niveles de producción agrícola. Las plantaciones de café, a una mayor altura, también son amenazadas por las lluvias, dijeron funcionarios del sector.
Aunque Dean recorrió Yucatán como un huracán de categoría cinco, una rara instancia capaz de daños catastróficos, el recorrido de sus vientos más potentes fue relativamente angosto y pareció afectar solamente una población, el puerto de Majahual.
Las pocas personas que no fueron desalojadas de Majahual apenas sí escaparon con vida. Dean demolió cientos de casas, derribó estructuras de madera y barrió con un muelle de concreto que había convertido a esta tranquila población pesquera en un destino para los grandes cruceros.
Las informaciones sobre decenas de comunidades de los indígenas mayas son vagas luego del paso de la tormenta. El presidente Felipe Calderón sobrevoló Yucatán para evaluar los daños el miércoles.
Debilitado luego de su paso por la península, Dean se ubicó sobre el sur del Golfo de México, donde se encuentran unas 100 plataformas petroleras, tres puertos de exportación de crudo y el campo petrolero de Cantarell, el más productivo del país. Toda la producción en plataformas marítimas fue detenida antes de la llegada de la tormenta, reduciéndose en unos 2,7 millones de barriles de petróleo y 2.600 millones de pues cúbicos de gas natural.
No obstante, la empresa estatal Petróleos Mexicanos afirmó que sus plataformas marítimas e instalaciones de carga no tuvieron daños mayores.
Dean se apacigua
Ahora lo único que azota a México son depresiones tropicales causadas por el huracán. Las autoridades de ese país temen que se generen inundaciones o derrumbes en propiedades que quedaron dañadas. Las áreas petroleras se encuentran cerradas, hasta se regularice la situación climática en las áreas.