Brasil: avanza un plan contra el SIDA

Negociar con firmas farmacéuticas para reducir el precio de los medicamentos para el SIDA y producir versiones genéricas baratas le ha ahorrado a Brasil US$1.000 millones, reveló un estudio.

Lula Da Silva, presidente brasileño Foto: AP
Lula Da Silva, presidente brasileño Foto: AP

Los logros de Brasil han sido descritos como "sobresalientes", en el estudio publicado por la Escuela de Salud Pública de Harvard en Estados Unidos.

La política brasileña para enfrentar el SIDA y el VIH ha sido admirada por largo tiempo debido a su compromiso con el tratamiento efectivo combinado con una promoción agresiva de un mensaje de sexo con precauciones.

En 1996 fue el primer país en desarrollo en comprometerse a ofrecer acceso gratuito e universal a los medicamentos contra el SIDA.

Ahora el estudio publicado en la revista académica Public Library of Science por investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard sugiere que la política ahorró a Brasil cerca de US$1.000 millones entre 2001 y 2005.

Al amenazar con producir versiones genéricas más baratas de los medicamentos existentes, el gobierno ha persuadido repetidamente a las farmacéuticas a bajar sus precios.
 
Este año Brasil quebrantó la patente del medicamento contra el SIDA Efavirenz y decidió importar de India una versión más barata.

Las empresas farmacéuticas han advertido que acciones como esa solo disminuyen los incentivos para que las firmas lleven a cabo la costosa investigación requerida para mejorar los medicamentos necesarios para tratar el VIH.

Brasil alega que la decisión fue tomada representando el interés público, y que por eso también produce versiones genéricas de ocho medicamentos que no tienen patente.

Nuevas investigaciones sugieren que el costo de suministrar los medicamentos aumentó rápidamente a medida que el tratamiento era ofrecido a más gente que también vivía más largo.

Los investigadores también señalan que otros países en desarrollo están resultando ahora más exitosos en producir medicamentos genéricos más baratos. Y que Brasil, que alguna vez encabezó esa estrategia, debe ser ahora más agresivo.