El anuncio fue hecho en Washington por la senadora colombiana Piedad Córdoba, quien actúa como facilitadora de un acuerdo humanitario. La senadora viajó a Estados Unidos con la intención de reunirse -previamente a la cita de Caracas- con "Simón Trinidad" y "Sonia", dos miembros de las FARC que fueron extraditados a ese país por cargos de narcotráfico y que esa guerrilla incluye en su lista de "canjeables".
Pero la reunión de la legisladora con los dos guerrilleros todavía no ha sido posible, aunque Córdoba dijo que se realizará en los próximos días.
Simultáneamente con el anuncio de Córdoba, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, dijo en Bogotá que su gobierno no está dispuesto a aceptar que "Trinidad" y "Sonia" formen parte de un acuerdo humanitario.
Las FARC exigen la liberación de esos dos jefes guerrilleros para entregar a tres contratistas estadounidenses, secuestrados en 2003, y que son parte del grupo de medio centenar de rehenes políticos en su poder.
Según Uribe, si se accede a liberar a "Trinidad" y "Sonia", las FARC seguirían secuestrando estadounidenses cuando quieran evitar una extradición.
"Si llegara a aceptarse esa presión (...) eso seria un funesto, un negativo precedente". dijo Uribe.
"En el futuro, correríamos el riesgo de que cada vez que alguien quiera evitar una extradición o presionar el regreso de un extraditado que esté en Estados Unidos hacia Colombia, bastaría con secuestrar aquí a ciudadanos norteamericanos, y eso nos acabaría con las esperanzas que tenemos en el turismo, el empleo y en la inversión internacional", agregó.
"Con la extradición no se puede jugar", expresó el mandatario en una informal rueda de prensa en la Casa de Nariño.
Desde la sede de la embajada de Venezuela en Washington, Córdoba señaló que el aplazamiento de la reunión en Caracas es necesario. "No quiero llegar a la mesa con temas aún por resolver", indicó.
La senadora añadió que en el aplazamiento de la cita en Caracas también influyó el hecho de que el gobierno colombiano se haya negado a darle un salvoconducto al emisario que las FARC escojan para reunirse con Chávez.
La fecha del 8 de octubre fue sugerida por Raúl Reyes, el segundo al mando de las FARC.
La senadora Córdoba también dijo que propondrá una nueva reunión entre los presidentes Uribe y Chávez para hablar de los "inamovibles" del acuerdo humanitario.
Uribe ha reiterado que no está dispuesto a desmilitarizar dos municipios del suroeste de Colombia para facilitar un intercambio humanitario y que los guerrilleros eventualmente liberados de las cárceles tienen que comprometerse a no volver a tomar las armas.
Las FARC, por el contrario, insisten en la desmilitarización y no aceptan la exigencia de renegar de la lucha armada.
El último intercambio humanitario entre el gobierno colombiano y las FARC se produjo a mediados de 2001, bajo la administración del presidente Andrés Pastrana.
Suspenden la reunión de Chávez con las FARC
Una reunión, prevista para el 8 de octubre en Caracas, entre el presidente venezolano Hugo Chávez y un emisario de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), para hablar sobre un intercambio de rebeldes presos por secuestrados políticos, fue aplazada sorpresivamente.