Sambara: nueva era, viejas mañas

Influidos por el rock sinfónico de los setenta, el sexteto es una de las mejores propuestas nuevas dentro de la escena porteña. Esta noche presentan su segundo disco en Mendoza.

Federico Schujman es el cantante y uno de los miembros fundadores de Sambara, una banda de jóvenes que se le animó al rock progresivo. Chicos con un promedio de edad de 25 años que se conocieron en el colegio y decidieron formar su grupo en 2011. Las cinco cabezas restantes son Marcos Inchausti (sintetizadores y voz), Andrés Elijovich (teclados y coros), Gabriel Kerman (guitarras y coros), Ariel Schujman (bajo y coros) y Julián Malosetti (batería).

Con Asomándose (2013), un muy buen disco debut, Sambara logró definir sus influencias y sus objetivos como banda. Producido por Javier Malosetti, las sonoridades sinfónicas de Spinetta Jade y La Máquina de Hacer Pájaros en una banda de chicos tan jóvenes sorprendió a todos.

-¿Cómo fue grabar ese primer disco de estudio y porqué aparece Javier Malosetti en la historia de Sambara?

Malosseti siempre nos vino a ver desde los primeros conciertos, porque es el papá del batero, y estuvo muy cercano en nuestros inicios. El proyecto de grabar "Asomándose" es una idea que nace de Javier en un determinado momento cuando la banda comenzó a sonar mejor, a tener cierto recorrido. Nos invitó a su casa a comer un asado y nos dijo que teníamos que grabar ya un disco porque esa era la única forma de comenzar a trabajar como una banda de verdad. Entonces Javi entró como productor para grabar en el estudio. Fue impresionante. Imaginate lo que significa tener a un tipo como Javier en tu primera experiencia de estudio. Tanto desde la data que te puede tirar con referencia a lo técnico como también anécdotas, historias, etc. La verdad que fue una experiencia increíble.


A partir de este disco debut, Sambara fue parte activa del under porteño y no tardó en hacerse de su propio público. Pero el sexteto ya estaba con ganas de dar un próximo paso y así llegó este año su segundo y último trabajo "Siempre hubo riesgo en el cielo" (2016). 

"La diferencia con nuestro disco debut es abismal por cómo es concebida la idea de grabar. Decidimos entrar en el proceso del segundo álbum y comenzamos a componer pensando en un disco. Mariano Ottero entra como productor en una etapa muchísimo anterior a la que entró Javier Malosetti. Tomó los temas vírgenes, se modificaron estructuras, melodías, solos, etc... todo estaba abierto y dado para la intervención de un productor artístico. Es un disco donde el productor es mucho más protagonista. Personalmente me resulta mucho más concreto, donde el concepto de las canciones está mucho más claro. Y eso tiene que ver con el tiempo de trabajo de cada uno de los temas. Además, entre disco y disco, hubo tres años de estar tocando en vivo y por lo tanto nosotros también crecimos mucho como banda".

Para Schujman la idea no es reproducir un estilo y mucho menos de rememorar una época añorada del pasado rock nacional, sino de una forma de encarar la música actualmente. "No queremos ser una banda de culto que solo nos vengan a escuchar los fanáticos de Yes, de hecho todo lo contrario. La razón por lo que nosotros hoy hacemos esto es porque no nos sale pensar la recepción de la música en el momento de la composición. Hoy en día muchos artistas piensan, a la hora de componer, cómo ese tema puede pegar. En Sambara no hay otro factor por fuera de nosotros que influya en los ensayos más que las ideas, el criterio artístico, la búsqueda de climas.... Y después, cuando ya está la canción, obviamente queremos que nos vaya bien, que la canción se escuche. Pero también creo que el mercado genera tendencias de gustos. No creo que el problema sea la gente, sino lo que el mercado ofrece. Por eso para grabar estos discos tuvimos que hacer un trabajo de hormiga para convencer a ciertas personas de la industria de que era posible tener un proyecto de estas características en 2016".


El compromiso con los procesos culturales que vivimos es una parte importante en Sambara. El rock siempre fue un fiel reflejo de los acontecimientos sociales y tuvo esa función de mostrar lo que pasaba y de ser un protagonista crítico y activo en el devenir histórico. "La cultura está atravesando un momento de mucho vaciamiento y que se profundiza con el pasar de los años. El entretenimiento domina al arte y nosotros intentamos ser parte de una generación de nuevos músicos que existe y que intenta aportarle a la escena del rock nacional algo nuevo, distinto, rupturista, innovador, conmovedor, profundo. Buscar conscientemente no estar en el lugar común".

Finalmente, la importancia de ser parte de la nueva escena del rock nacional es fundamental en el momento en el que las bandas se sienten protagonistas del cambio y disputan su lugar dentro de una escena musical que hace tiempo que se debe una renovación. "En la actualidad hay un montón de bandas nuevas que la están peleando todos los días. Efectivamente en el rock nacional no ha habido una renovación en muchos años. No hay lugar para las bandas nuevas en los grandes festivales, porque no somos un país que estemos aceptando culturalmente la renovación artística. Renovación que finalmente, tarde o temprano, se va a terminar dando y ahí habrá una disputa para ver qué tipo de arte prima en esta renovación".

FICHA

Sábado 3/12 - 23hs -

Willys Bar, Mitre 1371, Chacras de Coria.

Entradas en puerta $80

Banda invitada: Z4