Se llama Lucila Godoy, tiene 25 años y una larga carrera como modelo que la llevó a convertirse en el rostro elegido por grandes marcas como Dior, Stella McCartney, Rochas y L'Oréal, entre otras.
Lucila y Lenny Kravitz se conocieron cuando ella tenía catorce años. La madre de la entonces adolescente la llevó a comer a un restaurante porteño a la salida del colegio. Lenny, por su parte, pasó junto a ella rodeado de patovicas, pero aquella niña lo atrajo de una manera poco común:
"Cuando Lenny me vio, le dijo a alguien de su círculo que quería hablar conmigo. Yo estaba con el uniforme del colegio... Vino a buscarme un asistente y, aunque al principio no quería, estaba paralizada, me convenció... Lo saludé, me abrazó y cuando lo tuve en frente, cara a cara, sentí algo que no me había pasado antes", declaró Lucila en una entrevista a la Revista ¡Hola!.
"Lenny tiene un camino espiritual profundo, intenso y eso me atrae más que el hecho de que sea una estrella. Es único en un montón de aspectos. No me enamoraba porque era una persona más grande y en ese entonces, como mucho, había dado dos besos en mi vida. No me atraía como hombre... sí hubo fascinación y encantamiento", confesó la modelo.
Lucila y Lenny se siguieron viendo siempre con supervisión de los padres de ella, por la diferencia de edad entre ambos. Sin embargo, el vínculo nunca se cortó. Con el tiempo, ella —junto a su novio de entonces— se fue a vivir a New York, pero Lenny solía llamarla.
Cuando la relación terminó, los encuentros con Lenny se volvieron recurrentes. "Creo que con Lenny no doy un paso más porque temo convertirme en la 'mujer de...', y me aterra la idea de depender de alguien o colgarme de la vida de otro... ".
Fuente: Revista Hola / Sitio El TreceTV