Las secuelas más esperadas que nunca se rodaron

El concepto de films en saga es uno de los motores de la industria para mantener un público cautivo. Sin embargo, no todo éxito ha tenido su secuela. Aquí algunos legendarios casos que quedaron sólo en proyecto.

Desde hace algún tiempo, uno de los motores que sostiene a la industria cinematográfica es el de la producción de películas en saga. La idea es siempre capitalizar el éxito del capítulo inicial y a partir de ahí generar segundas, terceras, cuartas y vaya a saber cuántas entregas.

Sin embargo, hay un puñado de films que más allá de su suceso, jamás vieron salir a la luz alguna secuela. En esta nota, repasamos algunos de los casos más legendarios.

Casablanca

La idea de rodar una segunda parte de Casablanca rondó durante mucho tiempo en los estudios de Hollywood. Hace 30 años, Howard Koch, uno de los guionistas del filme original, escribió una segunda parte en el que Ilsa (Ingrid Bergman) y su marido Laszlo buscarán de nuevo a Rick (Humphrey Bogart). En esta historia descubriríamos que cuando Ilsa huyó de Casablanca, lo hizo embarazada de Rick. Y este niño, criado en EE.UU., se enterará a través de sus padres de sus verdaderos orígenes y partirá de adulto en busca de su verdadero padre.

Pero no fue esta la única propuesta de continuar la cinta. Desde el momento en que Casablanca se convirtió en un éxito de taquilla se comenzó a hablar sobre producir una secuela. El director francés François Truffaut rechazó la invitación de crear una versión en 1974, citando el estatus de culto que ya tenía la película.

E.T. El extraterrestre

En medio de la fiebre ochentera donde pesaba más la estética barroca y excesiva que los argumentos coherentes, Steven Spielberg planeó retomar la historia del alien más entrañable. Tras el éxito de la primera película, la guionista Melissa Mathison se puso a trabajar en una secuela donde el niño protagonista sería secuestrado por unos extraterrestres malos y E. T. acudiría en su rescate.

Afortunadamente, Spielberg eligió por una vez respetar la obra original por encima de los intereses económicos. En palabras del director, dotar de una continuación a E.T. sería «como arrebatar la virginidad del original».

¿Quién engaño a Roger Rabbit?

Robert Zemeckis, director también de Forrest Gump, buscó la forma de continuar con la historia de Roger Rabbit en un filme ambientado en la II Guerra Mundial. De hecho, la película era una precuela y pretendía contar las peripecias de Roger Rabbit antes de hacerse famoso, y los orígenes de su amorío con Jessica.

El proyecto estuvo mucho tiempo en la mesa del productor Steven Spielberg, entonces inmerso en el rodaje de La lista de Schindler, antes de que lo descartara definitivamente. El productor decidió no incluir más a los nazis como villanos en sus filmes para no frivolizar el Holocausto, y Roger Rabbit II fue el primero en pagar el plato.

Forrest Gump

La grabación de Forrest Gump 2 estuvo muy cerca de iniciarse. La idea era repetir la fórmula de Forrest Gump: un recorrido por los grandes acontecimientos de EE.UU, que en este caso habría ocupado las décadas de los años ochenta y los noventa. De hecho, el guión situaba el inicio de la película en el momento exacto donde terminó la anterior, con el personaje interpretado por Tom Hanks sentado en el banco esperando al autobús.

Eric Roth, guionista tanto de la primera parte como del borrador de esta continuación, tenía pensado que la narración terminara relacionada de algún modo con el atentado de Oklahoma de 1995. No obstante, los atentados del 11 de septiembre de 2001 provocaron que el guión fuera a contracorriente con el nuevo mundo que parecía adivinarse tras el ataque terrorista.

Pecados capitales

Es una regla casi sacra en Hollywood hacer una secuela de cualquier película que haya tenido una respuesta aceptable en taquilla. Precisamente por ello, resulta sorprendente que jamás se rodara una segunda parte para el psychothriller más impactante de los últimos años: Pecados capitales. Protagonizada por Brad Pitt y Morgan Freeman, la película sirvió para dar a conocer a un desconocido David Fincher.

Si hacemos caso a los rumores que aparecieron en 2002, el estudio inició la preproducción de Solance, una secuela que iba a contar con Morgan Freeman, quien retornaría al cuerpo de policía para ayudar a cazar a un terrible asesino en serie interpretado por Anthony Hopkins. Sin embargo todo pareció quedar en un mero rumor.

En 2006, se comenzó a barajar de nuevo la posibilidad de rodar, en este caso, una precuela. Y una vez más, el proyecto se quedó en la nada.

Gladiador

El final de Gladiator no deja lugar a dudas: Maximo Decimo Meridio no puede protagonizar secuela alguna. Está fiambre. Y a pesar de ello, el guión de una segunda parte donde volvía a aparecer Russell Crowe rodó de productor en productor antes de ser finalmente desechado por el propio Ridley Scott.

¿Cómo logró el guionista de turno devolver al actor neozelandes a la vida? A través de un disparatado guión, el escritor y también músico Nick Cave resucitaba a Maximo Décimo Meridio, que a golpe de gladius se había abierto paso desde los infiernos. Con la resurrección en el bolsillo y la inmortalidad de regalo, el gladiador volvía al mundo de los vivos para defender a los primeros cristianos. Pero por si la historia no era lo bastante fantasiosa, el guionista planeaba que el final de la cinta retratara a Máximo viviendo en nuestros días, consiguiendo un puesto para trabajar en el Pentágono. De haberse filmado esta aparatosa historia, lo más probable es que hubiera sido un fracaso.

Fuente: hoycinema.abc.es