Un polémico reality que lleva por nombre Cúrame, soy gay debutó en el Channel 4 generando múltiples polémicas. El presentador del programa, Christian Jessen, promete a los participantes alejarlos de su identidad gay a partir de cuestionables y bizarros métodos.
Las herramientas de las que dispone el conductor van desde un medicamento que produce nauseas cuando el participante observa fotos eróticas masculinas, hasta el despojo de ropa colorida y discos de Adele.
"Me sorprende que a día de hoy todavía haya gente que piense que ser homosexual es una enfermedad curable. Es un montón de basura", dice Jessen.