Pareciera que fue ayer, pero no. También para muchos nunca se fue, pero ya no está.Pasaron cuatro años desde la muerte de Sandro, el cantante que quedará en la mente de todos y todas, principalmente de las señoras que lo siguieron hasta su último respiro.
Pasó 45 días luchando tras un doble trasplante de corazón y pulmones, hasta que su cuerpo dijo basta. Su adicción al cigarrillo hizo llorar a un país entero, que lo despidió y todavía lo recuerda con cariño y melancolía.
Por todo eso, hubo un homenaje a su nombre en el cementerio Glorian Memorial de Longchamps, donde descansan los restos del "Gitano", quien se fue, pero que seguirá vivo en la mente de los argentinos.
El historico musico, desde muy chico se sintió atraído por la música. Comenzó profesionalmente en los años sesenta, participando en la banda Los Caniches de Oklahoma, con los que grabó un primer single.
En 1961 el grupo pasó a llamarse Los de Fuego, con Sandro como guitarrista y segunda voz. Dos años después ya eran Sandro y Los de Fuego. Las canciones eran covers o adaptaciones de clásicos de la época de Elvis, Buddy Holly, Beatles y Rolling Stones.
Sandro se sumó a la movida de La Cueva, ubicada en la calle Pueyrredón, reducto porteño en el cual se gestó la base de nuestro rock. Al poco tiempo, el cantante comenzó con su carrera solista. Dejó de lado sus primeras influencias para dedicarse a la balada.