El actor Paul Walker, popular por su protagónico en la saga Rápido y Furioso, murió anoche, luego de que un amigo que manejaba perdiera el control del vehículo.
El fatal episodio sucedió en la localidad de Santa Clarita, al norte de Los Ángeles, California
Walker, estrella de Hollywood de 40 años, se trasladaba en un Porsche junto a un acompañante cuando se salió del camino e impactó contra un poste. El auto explotó sin dejar sobrevivientes.