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Hace siete meses las radios argentinas pasaban sólo canciones de Spinetta. Y los canales de TV mostraban sus videos y recitales uno tras otro.
Hoy, la realidad es otra, o mejor dicho, es la misma de siempre: el olvido.
El 6 de febrero de este año la noticia sobre la muerte del Flaco nos atravesaba el corazón como una flecha envenenada. Y nos dolió tanto que lloramos como hacía mucho que no lo hacíamos. Se nos iba un ídolo, un artista, el dueño de muchas canciones que le dieron razón a nuestras vidas.
¡Se había muerto Luis Alberto Spinetta!
Spinetta nos enseñó a crecer, a darnos cuenta que había que mirar para adelante, a ser irreverentes pero inteligentes. Y eso se descubre en cada uno de sus discos, en cada una de sus canciones. Así, hasta el ignoto “Only love can sustain” tomó otra dimensión. Por suerte, algunos ejecutivos de empresas discográficas se dieron cuenta que era necesario reeditar algunos títulos y hoy es posible conseguir muchos de esos más de cuarenta discos que grabó en toda su carrera.
Y hay que seguir sumando a su favor. Fue uno de los mejores guitarristas del país y su voz, única. Quien escucha una canción de Spinetta sabe que se trata de él. No hay dudas.
El 4 de diciembre de 2009 encabezó un show histórico en el estadio de Velez, bautilizado como Spinetta y sus Bandas Eternas: un recital de 5 horas y media de duración, por el cual desfilaron 31 músicos invitados para las 50 canciones de todo su repertorio. Ese material fue editado en un box set de 3 DVDs, 3CDs y 2 libros y hoy se consigue en todos lados. Nada mejor a modo de síntesis.
Luis Alberto Spinetta, uno de los mayores referentes del rock argentino, murió el 8 de febrero de 2012 tras luchar contra un cáncer de pulmón diagnosticado en julio del año anterior.
Y lo extrañamos a rabiar.