Sumbudrule: hoy cumple años Carlitos Balá

El inventor del Chupetómetro cumple 87 años. Carlos Salim Balá, su nombre real, está de festejo y en su barrio natal, Chacarita, lo celebran con homenajes. Fue una de las figuras de la televisión para niños entre los 70 y los 80 y participó de varias películas argentinas.

Foto: Web
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Esta nota empieza con un gestito de idea: y es que el protagonista ha quedado marcado en la historia de los programas infantiles de la televisión argentina, con varios hitos que recuerdan aquellos que ya pasaron los 30 años. Carlitos Balá cumple 87 años y todavía queda en la memoria de la infancia el chupetómetro, el sucutrule y, especialmente, esa interjección tan complicada de escribir pero tan fácil de reiterar, el "eaeaeapepé".

El cómico nació en 1925 en una familia de inmigrantes libaneses y antes de llegar a la televisión comenzó su carrera en la radio, para luego pasar al cine. En teatro, hizo uno de sus personajes más populares, Canuto Cañete, que luego llevó a la pantalla grande en varias películas.

Su trayectoria también tuvo realizaciones polémicas: entre ellas, cuando participó junto a Palito Ortega de "Brigadas en acción", en 1977, mientras sobre el país se desataba la más cruenta represión.

Luego de ser distinguido por su labor cómica, comienza una larga carrera en la televisión y donde ya queda registrada esa marca propia del personaje mediático: el flequillo, que daría a su vez nombre a un programa - "El flequillo de Balá"-.

Para aquellos que ya pasaron la barrera de los treinta años - y pueden recordar cosas tales, como el matiné continuado en los cines de barrio o una televisión argentina que empezaba recién a las 18-, queda en la memoria de la niñez uno de sus últimos shows, aquel iniciado en la década del `70 y continuado en la década posterior. Hablamos de "El show de Carlitos Balá", que ganó un Martín Fierro en 1988 como mejor programa infantil.

Y en esa memoria popular de la niñez y de la televisión, han quedado registrados sus frases y gestos antológicos. Desde aquella "qué gusto tiene la sal" al "está un kilo y dos pancitos" y un momento crucial para la mente infantil: aquel en el que dejás el chupete en el chupetómetro.

En los `90, el nuevo modelo de televisión para chicos cambió y Balá ya no se encontró en esa pantalla chica que, al mediodía o a la hora de la leche, buscaba figuras femeninas de curvas sinuosas como las nuevas animadoras para niños. Ya no quedaba margen en la TV nacional para ese humor sano que había desplegado durante décadas.