Vuelve a los escenarios la murga mendocina de estilo uruguayo “El Remolino”. Después de “Es lo que hay” y “Bastante más vale así” y esta vez de la mano de un superhéroe del montón nos traen: “Sin tanto preparamiento”
La risa, la crítica social, la ilusión y el cariño de estos murgueros se hacen presentes en un espectáculo colorido, brillante, diferente, recorriendo los sinuosos caminos del ser nacional de la mano de Ruleman, el superhéroe del momento.
La cita será en el teatro La Compañía, ubicado en San Martín 2464 de Ciudad, en plena Alameda. Las reservas se pueden hacer llamando al 4379200
Un poco de historia
El Remolino nació en 2007, en la barriada de la 4ta. Sección de la ciudad de Mendoza, más precisamente en el Centro cultural “Ketek“.
El proyecto cultural El Remolino, integrado en su mayoría por músicos y actores, pretende ilustrar la cultura del carnaval uruguayo –y, porqué no, recuperar el carnaval cuyano- a través de sus creaciones e interpretaciones.
El género murga, en el Uruguay, se ha desarrollado desde sus inicios en torno al Carnaval de febrero, el mes donde nacía y moría. Pero a través de los años se ha expandido tanto en tiempo como en espacio, ganando merecidos lugares, como público, que sigue a la murga y su constante evolución.
La murga, es un género musical-teatral del carnaval uruguayo, y como tal ocupa un lugar en el campo de la cultura popular de nuestro país.
Musical-teatral. Las dos materias expresivas fundamentales (aunque no las únicas) de las actuaciones murgueras. La murga es un coro que canta y actúa, acompañado por una batería de bombo, platillos y redoblante. El amplio sincretismo (que incluye, además, el maquillaje, la danza, el vestuario, la coreografía, la escenografía) otorga al género una gran riqueza expresiva.
Aunque no pueda establecerse con precisión el origen de "La murga", puede sí apreciarse una funcionalidad común de "La murga" que atraviesa todos los períodos históricos, esto es: constituirse en portavoz de expectativas reivindicatorias de los sectores sociales más desposeídos.
Sus rasgos más notorios son la sátira de los acontecimientos sociales y políticos, un modo específico de representación.
La Murga, esencia del sentir ciudadano, conforma una verdadera auto caricatura de la sociedad, por donde desfilan identificados y reconocidos, los acontecimientos salientes de la misma, lo que la gente ve, oye, y dice, tomados en chanza y en su aspecto insólito, jocoso y sin concesiones, y si la situación lo requiere, mostrará la dureza conceptual de su crítica, que es su verdadera esencia.
El contexto del libreto, así como la crítica social tendrán un nítido sentido del ingenio, picardía y autenticidad. La veta de protesta punzante, irónica, aguda, mordaz, inteligente y comunicativa, es la estructura y la esencia de la murga. Distingue a La Murga la mímica, la pantomima, la vivacidad, el movimiento, el contraste, la informalidad escénica y lo grotesco.