Cuando los pibes cantan tonadas

Los jóvenes vuelven a bailar la cueca, a cantar el gato y deleitarse con una guitarra cuyana. Puede ser una brisa pasajera, pero mientras tanto hay que disfrutarla y aprovecharla.

Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ

Será tal vez que es época de festivales. Será que estamos tan necesitados de cosas que nos conmuevan. Será que con una canción basta para que eso suceda.

Lo cierto es que este verano –particularmente- me ha llamado poderosamente la atención la comunión entre los jóvenes y el folclore.

Es cierto que estuvo Rivadavia y La Tonada, que este fin de semana será El camote y Feriagro y la que viene la Semana Federal con programas tentadores e importantes para disfrutar en familia, pero en cada uno de ellos fue posible –y lo será sin ninguna duda- divisar a adolescentes que empiezan a disfrutar como propio nuestro canto popular.
Desde luego que para que eso suceda es porque muchos lo han incentivado. Así, las radios –principalmente- han logrado posicionar a talentos emergentes dentro de los más escuchados, y eso ayuda.

Un ejemplo concreto es Abel Pintos, que nos regaló dos shows maravillosos en Rivadavia y La Tonada. Joven, alejado de toda estructura, convocante y dueño de un talento impredecible, Pintos motoriza a los más chicos, los contagia, los envuelve. Y si bien su banda se parece más a una de rock que a una folclórica, la chacarera y la zamba siempre serán sus ejes cartesianos.

Pero veamos que en Mendoza, también hay jóvenes que van por más, que quieren que el canto cuyano siga latente y nombres hay de sobra: Dúo Nuevo Cuyo, Juan Sebastián Garay, María Eugenia Fernández, Lisandro Bertín, Raúl Reynoso, Stella Torino, Los sonidos del Quetec, Los Chimeno, Los Hermanos Cisterna, Ecos del Valle, Sombras del ocaso, Jose y el Monstruo, Sangre Nueva, Juan Matías, Paula Neder, Anabel Molina, Los Cerrillanos, Maxi Molina y otros tantos que seguramente el lector aportará.
A eso, hay que sumarle el trabajo que está realizando mucha gente, intentando que gatos, cuecas y tonadas sigan sonando a pleno. Así, esta semana se conoció el trabajo hecho a pulmón por Gustavo Machado, Claudio Brachetta y Mauricio Ubeda con su “Cantares mendocinos Vol. 1”, un disco que tiene veinte canciones de los cantores más destacados que se han mostrado en los últimos tiempos en nuestra tierra., que se viene a sumar al intenso trabajo que durante años llevó a cabo Morcy Requena y su “Cofra Records”.

Desde luego que todo esto –jóvenes y trabajo por la difusión- se complementa con la tarea de los más grandes, los reconocidos –y algunos no tanto- que día a día siguen bregando por mantener vivo nuestro canto.

Es emocionante ver a los chicos ver bailar cuecas y gatos; es conmovedor escuchar voces jóvenes cantando “Pongale por las hileras”; es esperanzador cuando un pibe cierra sus ojos para disfrutar de una tonada.

Cuando todo parecía perdido, de nuevo hay viento fresco.

Muchos podrán decir que es tan sólo por este verano. No importa, igual hay que disfrutarlo.

Es una invitación a la esperanza.