Americanto empezó con un incidente fuera de contexto

Cuando el dúo Coplanacu se despedía del lugar, la seguridad privada exageró una situación de desborde y un hombre terminó con gas pimienta en sus ojos. Un despropósito dentro de una fiesta popular que había empezado muy bien.

El escenario principal del evento. Foto: p
El escenario principal del evento. Foto: p

A ver si no ponemos en órbita: Americanto. Encuentro popular folclórico. Máxima convocatoria en la noche: 4 mil personas. Folclore y más folclore. Tres de la mañana. Coplanacu sobre el escenario haciendo chacareras y zambas. El público –espectacular, disfrutando de la propuesta- apoyado sobre el escenario (por momentos dialogando con los artistas) y el resto (unas 1.500 personas a esa hora) bailando.

No era una situación desbordante ni mucho menos de peligro.

Así no lo entendió la gente de la empresa de seguridad privada que tiene a su cargo cuidar y mantener el orden en el festival y decidieron “actuar” de manera compulsiva. Formaron una línea y empezaron a empujar a la gente hacia atrás, generando la reacción de los músicos que estaban sobre el escenario. “Paren muchachos, que esto es una fiesta” pidieron los Copla.

Alguien no entendió la premisa y actuó sin pensar. Y le tiró gas pimienta a los ojos a un hombre adulto (no hablamos de un joven entusiasta y desafiante sino de un hombre de más de 30 años). Y ahí se desató la hecatombe, ya que Los Copla bajaron del escenario con serias intenciones de –primero- hacer justicia y –segundo- irse del lugar.

Fito Suden y Alejandro Rotta –conductores de la noche- fueron manejando la situación gracias a su oficio y experiencia y Los Copla regresaron para hacer dos canciones más.

Pero la mística de la noche ya se había roto.

Al final, tuvo que intervenir la Policía de Mendoza, que desalojó al personal de seguridad privada y calmó al público.

“Es una pena lo que pasó porque había clima de peña, de intimidad. Nosotros veíamos lo bien que estaban los músicos con la gente y la buena onda del público. Por eso costó entender que la seguridad se pusiera tan agresiva y, mucho menos, que actuara de tal manera. En los años que llevo conduciendo Americanto nunca vi algo igual” destacó el periodista y locutor Alejandro Rotta.

Antes hubo de todo como un emotivo homenaje a Mercedes Sosa y una presentación espectacular a La Levingston Colmenares, que hizo bailar a todo el predio.

Lo más llamativo fue que en el preciso momento en que el Secretario de Cultura subía al escenario a distinguir a los artistas que habían participado del homenaje a la “Negra” empezaron a tirar fuegos artificiales. Obviamente, nadie miró al escenario y mucho menos se enteró que pasaba sobre las tablas.

Falta de muñeca, que le dicen…

Por último: todo está muy lindo, desde el escenario hasta las sillas pero sería bueno contar con un poco más de iluminación en el predio, porque hay momentos en que no se ve ni por donde se camina. Y esto, en un hecho para tener en cuenta en una fiesta bien familiera.