Informe especial de Pirmiciasya.com
“Con Pablo nos conocimos en una presentación en Gualeguaychú. No pensé que tendríamos una relación, pero empezamos a hablar y hablar, y se dio”, comentó Flor acerca de los inicios de la relación.
Florencia siempre se demostró muy feliz con su pareja y más de una vez manifestó sus fuertes deseos de casarse, formar una familia y adoptar un hijo junto a Pablo. La actriz alguna vez declaró que “Pablo es el hombre de mi vida, nunca voy a encontrar otro como él, y no lo quiero dejar escapar”.
Finalmente, en París, mientras navegaban por el Sena, Pablo le pidió casamiento al Florencia, “Fue una escena soñada”, comentó ella.
Pero la actriz no aceptó la primera vez que su novio le propuso casamiento ya que no se creía merecedora de algo así. Es por ello que realizó terapia para poder dar el famoso “Sí”.
Luego en noviembre de 2007 se comprometieron en la paradisíaca isla de Caras, en Angra dos Reis, Brasil y allí Florencia Aseguró que estaba lista para coronar su amor vestida de blanco.
“Estamos cada vez más cerca porque en nuestra vida de pareja todo está muy ordenado. Con un hijo cerraría el círculo por completo de mi vida porque ya conseguí más de lo que pude soñar”, declaraba.
Finalmente el lugar elegido para dar la gran noticia fue el living de Susana Giménez en donde la pareja anunció la fecha de su casamiento. La boda sería el primero de noviembre y, como no podía ser de otra manera, la morocha anunciaba que sería una gran fiesta, para lo cual ya tenía contratada una Wedding Planner.
Muy contenta comentó que la fiesta sería en el Salón Tattersall con 250 invitados y que su vestido estará a cargo de su amigo Jorge Ibáñez, y adelantó que Pablo se vestirá de acuerdo con su estilo: “Es un hombre clásico, va a lucir formal, nada de colores raros ni estrafalarios, para él nada de brocados”, aclaró.
Además, como una gran estrella, Flor desea pasar el sábado por la Avenida Libertador en un auto antiguo descapotable junto a sus perritos, García y Cayetano y quiere que la gente salga a saludarla con un pañuelo blanco. “Lo hago así para que la gente me vaya saludando desde los balcones. Quiero compartir con mi público esta alegría, después de once años de carrera”, aclaró.
Además, asegura que va a respetar todos los clichés de las novias, por ejemplo, el de no mostrarle el vestido definitivo al novio hasta llegado el momento. Dice que va a bailar el vals entre sus 250 invitados, y que le encantaría que toquen en vivo “Los Auténticos Decadentes” y “Los Palmeras”.