Alimentación: es importante que lleguemos al día de la carrera con los depósitos de energía bien cargados. Por eso es conveniente que la semana antes de correraumentemos la ingesta de hidratos de carbono de bajo índice glucémico o asimilación lenta, sobre todo tres días antes de la carrera. La noche anterior (unas 12 horas antes del pistoletazo de salida) es conveniente hacer una buena carga de hidratos: un buen plato de pasta, como es tradicional en las pasta parties del día previo, nos ayudará a estar cargados de energía. Para el desayuno del "día M" come algo ligero pero rico en hidratos al menos dos horas antes de empezar a correr.
Entrenamiento y descanso: ¿es buena idea entrenar los días antes del maratón? Lo ideal es descansar todo lo que podamos, pero también es conveniente hacerentrenamientos ligeros durante la semana previa, con pocos kilómetros y a un ritmo moderado. El día antes de la carrera podemos hacer un rodaje muy suave de unos cuatro o cinco kilómetros. Pegarte la paliza en los últimos días será contraproducente para tu rendimiento en la competición: la carrera depende más de lo que hayas entrenado en los últimos meses que de lo que corras en los últimos días.
Planifica la carrera: para las carreras de larga distancia es necesario tener una estrategia previa. Esto no solo te ayudará físicamente, sino que llevar las cosas planeadas también será un apoyo a nivel mental: la sensación de control reducirá el estrés y los nervios y te asegurará un mejor rendimiento. Conoce el terreno por el que vas a correr, planea el ritmo que vas a llevar en cada kilómetro de la carrera, planifica en qué puntos vas a tomar los geles y el agua.
Sobre todo hay que disfrutar de la carrera: han sido muchas horas invertidas en entrenamientos para que el "día M" solo nos tengamos que preocupar de salir a pasarlo bien.
Fuente: Vitónica