No se trata de un estudio cualquiera: ha sido llevado a cabo desde 1996 hasta 2008, y han formado parte de él 10.500 hombres americanos adultos. Es un estudio de larga duración y con una muestra de población bastante grande, o al menos más grande de lo que solemos ver en este tipo de estudios.
En el estudio se ha valorado qué tipo de ejercicio favorecía más la pérdida de grasa abdominal y la pérdida de peso corporal. Los tipos de entrenamientos a evaluar fueron el entrenamiento con peso y el entrenamiento aeróbico moderado o intenso, y también el hecho de sustituir uno por el otro.
El entrenamiento con peso practicado de forma regular fue el que mejores resultados arrojó a la hora de disminuir y de no aumentar el perímetro abdominal. Sin embargo, el entrenamiento cardiovascular fue el ganador en cuanto a pérdida de peso. ¿Cómo lo explican en el estudio?
Es sencillo: el entrenamiento con peso, además de beneficiar la pérdida de grasa, nos ayuda a crear músculo (siempre y cuando esté acompañado de una alimentación adecuada). Esto puede hacer que pesemos más, pero lo que habremos hecho es aumentar nuestra masa muscular o masa magra, y disminuir nuestro porcentaje graso.
Más abajo pueden consultar el abstract del estudio y también el texto completo.
A partir de ahora, si quieren controlar la grasa abdominal, a priorizar el entrenamiento de fuerza sobre el cardio: según este estudio, vale la pena.
Fuentes | Weight training, aerobic physical activities, and long-term waist circumference change in men, en PubMed (abstract); Wiley Online Library (texto completo) Vitóinica