Queda segundo en una maratón y acaba en la cárcel

Corrió solo el último kilómetro, con el objetivo de entrar entre los tres primeros para optar a los 7.000 dólares de premio.

 La maratón de la capital de Kenia entró en su desenlace. El Estadio Nacional de Nyayo se preparó para recibir a los vencedores. Joshua Kipkoror apareció  solitario. Cruzó la meta como ganador. Paró el crono en 2 horas, 13 minutos y 25 segundos. Por detrás, entró Shadrak Kiptoo, seguido de cerca por el dorsal 388, para sorpresa de los presentes. Sin salir de su asombro, vieron cómo con un sprint inusual en una maratón, superaba a Kiptoo y entraba segundo en meta.

El dorsal 388 respondía al nombre Julius Njogu y se desveló como un tramposo. El subcampeón del maratón no llegó a correr más de un kilómetros. Parapetado a las puertas del estadio, tras un grupo de aficionados, se lanzó a correr nada más ver pasar a Kipkoror. Su objetivo, un tanto ingenuo, era entrar entre los tres primeros para optar 7.000 doláres.

Los jueces desconfiaron al comprobar que llegó a la meta como si nada mientras Kipkoror se hallaba exhausto, tirado en el suelo para recuperarse del esfuerzo. "Ni un rastro de esfuerzo, no olía a sudor", comentaron otros corredores. Asombrado, Njogu vio cómo los jueces le rodearon para pedirle explicaciones. Él mantuvo su versión. Incluso se quitó las zapatillas para mostrar las ampollas en sus pies como prueba de haber corrido los 42,195 km. "Fui segundo. No hice trampa. He entrenado para este maratón y estoy decepcionado", dijo Njogu


"He seguido al líder de la carrera de principio a fin, y no le vi en ningún momento", dio Ibrahim Hussein, director de carrera y exganador en dos ocasiones del maratón de Boston y una vez del de Nueva York. "Estoy muy decepcionado de que uno puede hacer una trampa así en estos tiempos". La Policía intervino y finalmente se le llevó detenido, acusado de fraude.

Una vez descalificado, Shadrak Kiptoo quedó segundo lugar con un tiempo de 2h13:56 y Hillary Kiplimo terminó en tercer lugar con 2h14:18.