Cada deportista realiza el apoyo de su pie de una determinada manera y cada músculo actúa de una forma sobre sus articulaciones.
La lesión viene cuando un músculo recibe algún exceso de tensión o recibe cargas inadecuadas.
Si un grupo muscular es sobrecargado puede derivar en inflamaciones de su músculos o problemas en los tendones, algunos ejemplos de diagnósticos: tendinitis aquileas, síndrome compartimental, periostitis, fascitis plantar, contracturas distensiones, esguinces y roturas totales de ligamentos.
“En el caso del Running, es de especial importancia saber que la mayoría de lesiones vienen de una excesiva o deficiente pronación del tobillo”
“Por eso es tan importante comprender respecto a la técnica de carrera, que cuanto más se apoye con el medio o antepié, mejor repartes la carga, tanto en cantidad (más músculos) como en calidad, ya que permite moderar la prono-supinación del tobillo y no dejarla llegar tanto a esas posiciones débiles y extremas, con riesgo de lesión… No obstante, un nuevo reparto de cargas supone poner a trabajar a otros músculos débiles que antes no lo hacían. Hay que asegurarse antes de que estén preparados para esa nueva situación.”
Los aspectos que pueden prevenir las lesiones son los siguientes: “Saber cómo somos y como solucionamos la carrera: valoración postural, podológica y estudio de huella plantar.”
También te damos algunos consejos específicos:
- Entrenar de forma progresiva
Entrena de forma progresiva para evitar un sobreentrenamiento. Programa tu entrenamiento desde un enfoque gradual en cuanto a intensidad y distancia.
Es recomendable que consultes un plan de entrenamiento con un entrenador personal.
- Elongación
Elongar antes y después de entrenar contribuirás a reducir la tendinitis. Dicha lesión es ocasionada por esfuerzos demasiados intensos.
- Fortalecer abdominales y espinales
Muchas lesiones ocurren por no entrenar la zona abdominal y espinal, ya que estos son los músculos que protegen y mantienen derecha la espalda.
- Busca las zapatillas para vos
Usa unas zapatillas que se adapten a tu tipo de pisada, ya que una mala elección puede causarte dolor de pies, piernas, rodillas y caderas.
Si ya tenes unas zapatillas chequea que la suela no este gastada, porque si lo están pierden amortiguación.
Intenta reemplazar tus zapatillas cada 350-500 km.
- Entrar en calor
Para que entrar en calor? Porque aumenta el flujo sanguíneo, disminuye la rigidez de los músculos, reduce la probabilidad de contraer lesiones y mejora el rendimiento.
También permite que te relajes más rápido al terminar el entrenamiento. Y reduce la posibilidad de contraer calambres, tirones, u otro tipo de lesiones.
La mejor manera de prevenir lesiones es estar un paso delante de las posibles complicaciones, informándose, consultando y el estar asesorados por profesionales va a hacer que tu entrenamiento sea cada vez de mejor performance.
Fuente: “Lore Of Running”