Forma de pedaleo. Es importante que sea redondo, y armonioso, es decir no ir dando pisotones al pedal con el que hacemos fuerza en ese momento. Esto se logra bajando desarrollos y pedaleando con un desarrollo inferior y muchas más cadencia de pedaleo (más pedaladas). Hay que evitar tirones y freandas. Por ello un buen consejo para para mejorar nuestra técnica de pedaleo puede ser útil entrenar en rodillo, spinnig o bicicleta estática.
Levantarse sobre los pedales. Es importante en dos aspectos el cambiar de posición, en primer lugar cambiarán los músculos que trabajan en cada momento y en segundo lugar el estar de pie sobre los pedales nos ayudará a hacer más fuerza sobre los mismos, a la hora de levantarse tenemos a la vez que inclinarnos ligeramente sobre el manubrio, y no debemos levantarnos rectos ni hacia atrás.
Cambio de peso y posición. Tiene que ver con el terreno por el que circulemos, si subimos por una pendiente muy fuerte la rueda delantera tiende a levantarse, es importante en esos momentos cambiar nuestro peso hacia delante y levantarnos sobre el manubrio. Cuanto más bajemos el pecho más control tendremos. Cuando veamos que perdemos tracción atrás y la rueda patina debemos retrasar nuestra posición e incluso sentarnos, alternando estas dos acciones conseguiremos buen ritmo de subida.
Calma y paciencia. Tratá de no pensar en el cansancio ni el tiempo que te llevará lograr alcanzar el final de la trepada. No hay que perder la paciencia ni desesperarse, a todos les cuesta subir.
Empezar a trepar suevamente. Y luego ir apretando en función de nuestras sensaciones. Lo recomendable es marcar un ritmo realista y dejar irse a nuestros compañeros si su ritmo nos castiga en exceso.
Ruedas con la presión justa. Una presión elevada hará que no tengamos tracción en subidas con mucha pendiente, no hay nada peor subiendo que las pedaladas perdidas por que la rueda trasera nos patina por estar muy inflada.