Tras un calentamiento de unos 5 o 10 min. a trote suave, comenzar a correr al ritmo habitual y contar las veces que se apoya un mismo pie en 30 segundos. Continuar el trote suave por dos minutos ás, y luego volver a contar las zancadas durante 30 segundos, pero esta vez tratando de aumentar el total en un par de zancadas.
Repitir este sistema hasta 8 veces, aumentando en dos el numero de zancadas en cada ocasión.
Este ejercicio se debe practicar al menos una vez a la semana, preferentemente en un día descansado; no es aconsejable para nada realizarlo después de haber practicado un entrenamiento intensivo el día anterior.
El objetivo de esta técnica es hacer la zancada mas rápida y efectiva y reducir el tiempo de contacto con el suelo, de este modo los pies sufren menos, se previenen lesiones y habrá menos molestias en tobillos y zona tibial.