¿Comemos más luego del ejercicio intenso?

Muchas corredoras hacen una sobrevaloración de la pérdida de calorías luego de un entrenamiento, y se alimentan de manera exagerada.

Un estudio revela que muchas corredoras hacen una sobrevaloración de la pérdida de calorías luego de un entrenamiento, y se alimentan de manera exagerada después de hacer ejercicio.

Todas las corredoras que intentan perder peso, probablemente han escuchado que incluir carreras más intensas en el entrenamiento ayuda a acelerar el metabolismo, y mantener el estado por más tiempo una vez finalizada la actividad. Pero un nuevo estudio demuestra que las prácticas fuertes no son sinónimo de “permitidas” en la dieta durante el período de recuperación.  

En el estudio, 18 mujeres fueron sometidas a sesiones de cinta de 30 minutos, con intensidades que iban de medio a fuerte. Luego de la actividad, se les pidió que estimaran la cantidad de calorías que habían quemado durante el ejercicio, y todas estimaron una cantidad 20% mayor a la real, en especial después de la actividad más exigente.  

Este desfasaje de cálculo muchas veces hace que las corredoras ingieran una cantidad de alimentos mayor a la necesaria, solo por tener la sensación de que se ha quemado más energía de la que el cuerpo tiene para dar. Si bien muchas tienen poco o nulo apetito luego de las carreras, la ingesta se justifica por el registro mental de haber realizado un gran esfuerzo, y se come mucho más de lo que se comería tras un ejercicio más moderado.

Una manera de evitar este círculo vicioso, es consumir una cantidad calculada de calorías cuando aparece la sensación de hambre luego de la carrera. Esto tiene varias ventajas: realizar una elección más consciente de los alimentos que se ingieren es importante para asegurar una dieta equilibrada; se previene la posibilidad de incurrir en atracones, y además se acelera el proceso de recuperación luego del ejercicio