¿Sabes por dónde entrenar tu próxima carrera?
Javier Martinez | Martes, abril 9th, 2013 | No hay Comentarios »
Cuando comenzamos a correr creemos que debemos salir a entrenar por el terreno que normalmente se desarrollan las carreras, a pesar de no ser el más idóneo para nuestras articulaciones y musculatura. Vamos a analizar por qué terreno deberemos correr con habitualidad y sus principales razones.
Muchos de los corredores habituales, suelen vivir en las ciudades, motivo principal por el que una gran mayoría entrenan por asfalto, no siendo esta superficie la más beneficiosa para correr a diario, por su alta dureza al impactar sobre este tipo de terreno.
Correr es un deporte agresivo tanto para nuestras articulaciones como para nuestra musculutarura, por ello deberemos buscar una superficie donde pueda absorber la mayor parte del impacto, así como entrenar las diferentes técnicas de carrera, conforme a nuestra estructura ósea y estilo de correr.
Normalmente pensamos que cuanto más rápido entrenemos más velocidad ganaremos en la carrera que nos estemos preparando, motivo principal por el que corremos por asfalto, pero nada más lejos de la realidad. Deberemos entrenar como nos gustaría correr, con constancia y afán de superación, pero siempre siguiendo los principios básicos del entrenamiento como son el descanso y no sobrepasar el 75% de nuestra capacidad.
Asimismo, deberemos prestar especial atención a la superficie de entrenamiento buscando una superficie plana y que permita amortiguar cada zancada, si lo que en realidad buscamos son realizar sesiones para ganar velocidad o mantener ritmos.
• Tierra: se trata de la superficie más adecuada para la hora de entrenar a diario, tanto series, como progresiones o incluso tiradas largas, por su alta absorción del impacto.
• Césped: es el terreno ideal para comenzar entrenamientos de una forma suave hasta que el músculo consiga calentar, aumentando moderadamente la intensidad con el paso del tiempo. Deberemos prestar especial atención a las irregularidades que pudiera ofrecernos.
• Pista de atletismo: sin duda se trata de una superficie normalmente mullida, de terreno regular pero complicada disponer de ella con cada entrenamiento que realicemos.
• Asfalto: aunque nos resulte muy cómodo al ver reflejada nuestra velocidad y por la cercanía que nos supone a muchos, debemos de eludirlo, evitando al máximo su uso continuado.
Por Javier Martinez