Los motivos pueden ser varios: tanto en nuestro día a día como en nuestra actividad deportiva, si no trabajamos correctamente, nos podemos causar un problema que, tarde o temprano se hará más que evidente. Pero centrémonos en un corredor: muchos nos quejamos precisamente de la zona lumbar cuando corremos, ya que impactamos, damos unos pequeños saltitos y estos saltos se traducen en vibraciones que se trasladan a nuestro cuerpo (pie, tobillo, pierna,espalda).
Normalmente estas vibraciones tienen su final en la espalda y más concretamente en la zona lumbar. Por lo tanto, trabajando en otras partes de nuestro organismo podremos ayudar a dicha zona.
Una pared abdominal tonificada es necesaria para mantener una buena postura al correr. Una vez que terminamos de correr, la espalda está sobrecargada, y la manera de destensarla es trabajando su músculo antagonista: las abdominales. Así pues, recomendamos después de entrenar, realizar 3-4 series de abdominales de 15 repeticiones. A la par, podríamos hacer 3-4 series de flexiones, para trabajar más equilibrado.
Un tren superior bien trabajado nos ayuda a hacer más eficaces los movimientos de inspiración y expiración en la carrera. Estas flexiones y abdominales,juntamente con unos buenos estiramientos (indispensables), de piernas y espalda los podríamos considerar como el entrenamiento oculto.
Son pequeñas cosas que nos ayudarán a mejorar nuestra técnica para correr y a gozar de mejor salud!
El Mundo de los Corredores