Algunos consejos importantes para hacer que la inversión sea fructífera son:
1. Lo que diferencia un producto de juguetería de otro de una marca específica de ciclismo o deporte, es que los segundos llevan rodamientos de mayor calidad en los ejes de las ruedas además de emplear materiales más resistentes. Las ruedas muy anchas de plástico son desaconsejables, ya que dificultan el equilibrio del niño y su agarre es muy bajo.
2. Evalúa el crecimiento de tu hijo. Cada niño crece a un ritmo dentro de unos márgenes, por lo que conviene conocer si su talla y su ritmo de crecimiento tiende a ser superior a la media o inferior, para acertar con el tipo de bici que le compramos. El "ya crecerá" puede saldarse con un par de años con una bici demasiado grande y peligrosa.
3. ¿Dudas con la talla? Si no lo tienes claro, en niños, al contrario que en adultos, necesitan llegar bien al suelo desde el sillín con ambos pies. Además, fíjate en que al bajarse del sillín, quede una separación de 2 ó 3 centímetros como mínimo entre su entrepierna y el tubo superior. El manillar, mejor a la altura de los hombros, muy alto o muy bajo le dificultará el control.
4. No siempre más es mejor. Aunque una transmisión con muchas velocidades pueda parecer una ventaja, para un niño puede suponer una complejidad innecesaria para un uso recreativo, además añade peso. Si ya tiene y ves que se confunde con ellos o aún no los necesita, podés "bloquearla" hasta que esté preparado, eligiendo un desarrollo llevadero y restringiendo el movimiento del cambio con los tornillos que hacen de tope.
5. Si optas por una bici con cambios, mucho mejor si el mando es de tipo giratorio, más sencillo e intuitivo. Fíjate también que su accionamiento sea suave en ambos sentidos, para subir y bajar coronas.
6. Con las suspensiones, es frecuente encontrar horquillas con un funcionamiento tan duro que no aportan ventaja alguna más allá de la estética, solo un lastre de peso. Comprueba si es suave o muy dura antes de adquirirla, ya que a veces una horquilla rígida cumple la misma función y nos ahorra algo de peso y dinero. Si la lleva y te gusta la mecánica, puedes desmontarla y buscar unos muelles más blandos.
7. Asegurate de que los componentes están completamente adaptados al tamaño y fuerza de él en lugar de ser componentes de adulto "reciclados". Observa las manetas de freno, que sean cortas y de accionamiento suave, con los cables cortados a la medida en lugar de hacer giros innecesarios. Si le cuesta frenar por no poder flexionar bien los dedos, la el manubrio se debe poder acercarse al manillar con tornillo de regulación. Y los puños, blanditos y estrechos, algunos son muy duros y con relieves que incomodan y además no les resulta nada atractivos.
8. El cubrecadenas es imprescindible para niños pequeños. No necesitan tener un susto enredando su ropa con la cadena. Tené en cuenta los adornos, para ellos serán tan interesantes como para ti llevar en tu bici el último modelo de suspensión o ruedas.
9. Por último, acordate de comprarle también un casco de su medida (el tuyo que ya no usas no le servirá) y enseñale que es imprescindible, como el cinturón de seguridad de los coches. Y cada vez que salgas con él, dale ejemplo llevándolo puesto.