Practicar running puede prolongar la vida

Practicar ejercicio de forma moderada tiene demasiadas ventajas, más si es combinado con una buena y equilibrada.

Correr y seguir buenos hábitos alimenticios reduce la mortalidad

Un estudio comprobó que los individuos que realizan ejercicio periódicamente e incluyen más componentes clave de una dieta mediterránea (compuesta por un elevado consumo de verduras, legumbres, frutas, frutos secos, cereales integrales, pescado, grasas monoinsaturadas, consumo moderado de alcohol y bajo de carne) tienen un menor riesgo de morir por cualquier causa, incluido el cáncer y la enfermedad cardiovascular.

Según su investigación, la mortalidad era un 20% menor entre las personas que seguían estas pautas. Los hombres tenían un 17% menos de riesgo de morir de cáncer, una mortalidad por causas cardiovasculares un 22% menor y un 21% menos de mortalidad por todas las causas. Entre las mujeres, este riesgo disminuía un 12%, un 19% y un 20%, respectivamente.

El ejercicio, por su parte, también ha mostrado un claro descenso del riesgo de fallecer, sobre todo a causa de enfermedades cardiovasculares. Ya se conocían las bondades del ejercicio, aunque ningún estudio había estudiado hasta ahora sus efectos sobre la longevidad en función de cuántos minutos semanales se ejercite uno. Pero hoy sabemos que incluso hacer muy poco ejercicio reduce el riesgo de fallecer un 19%.

Las personas que siguen las recomendaciones actuales son las que mejores resultados obtienen: más de tres horas semanales de deporte reducen la mortalidad un 27%, mientras que el ejercicio vigoroso (20 minutos, al menos tres veces por semana) mejora la mortalidad un 32%, en comparación con personas inactivas.