Consejos para correr en verano

El calor es una de las peores cosas que puede haber en nuestro entrenamiento. Te enseñamos cómo esquivar el calor y no dejar de correr. Toma buena nota de los consejos que te proponemos.

• Planificá los entrenamientos: Corre en un parque que tenga fuentes de agua o en un recorrido que cuente con kioskos. Una posibilidad es programar tu circuito incluyendo sitios donde poder rellenar las botellas de agua, o dejar alguna escondida en el recorrido.


• Comprobá la sensación térmica: No es el calor, sino la humedad lo que más afecta a los corredores. El aire húmedo reduce la capacidad del cuerpo para refrigerarse mediante el sudor. El índice térmico combina la temperatura con la humedad relativa para ofrecer el valor de la temperatura aparente, que es la verdadera sensación de calor. Conviene comprobar el pronóstico del tiempo antes de una tirada larga para decidir a qué hora del día ir a correr.

• Llevá el material adecuado: Cuando corras en verano, probá a utilizar prendas muy ligeras de manga larga muy transpirable. La temperatura de la piel se mantendrá más fresca y tu entrenamiento será más agradable. La ropa de color claro refleja el calor y si te está un poco holgada, el aire podrá circular mejor. .
• Aclímatate al calor: Las buenas noticias son que el cuerpo comienza a adaptarse a las altas temperaturas en 3-4 días, aunque puede que tarde hasta dos semanas en aclimatarse.


• Se sensato: si alguna vez tenès náuseas o pesadez de cabeza, andá por la sombra y tomà algo frío”. Hay otros signos de alerta, como sentirte peor de lo normal, notar malestar, o dejar de sudar, que deben hacerte parar y buscar un lugar frío. Por encima de todo debes escuchar a tu cuerpo y hacer caso a las señales que te envía.

• No te olvides de disfrutar: Es verano, seguro que tienes vacaciones, así que ponete unas zapatillas de correr ligeras, tus gafas de sol, unos pantalones cortos y a correr. Intentá hacer distancias más cortas. La ventaja es que con menos ropa irás más ligero. Prueba a refrigerarte corriendo entre los aspersores de los jardines, dándote una ducha fría o bañándote en una piscina al acabar o al empezar. Una buena forma de evitar un golpe de calor es refrigerar el cuerpo antes de empezar el entrenamiento. Si corres al amanecer, disfruta de la luz que hay a esa hora. Recuerda, dentro de no mucho tiempo volverá el frío.