Esta expedición por 42 km de puro desierto, mitad de pedregullo y mitad de arenas sueltas, se hará el 25 de febrero por décimo tercer año consecutivo. El recorrido es en su primer tramo, llano, y luego empieza a ondularse entre los kilómetros 20 y 30 para volver a la planicie después.
La aventura para los corredores empieza hospedándose en las haimas de las familias saharuis. También, quienes no estén preparados para la distancia madre de la competición, pueden anotarse a la media maratón, a los 10k o 5k. La idea es participar y con ello lograr que la atención global tenga en cuenta que en este rincón del mundo existe la violación de derechos humanos de la población saharaui y que se debe hacer algo para revertirla.
Llegar hasta el Sahara para vivir esta experiencia única cuesta 900 euros por corredor y lo recaudado va destinado a proyectos en el campamento. Años anteriores con lo conseguido con la maratón se construyeron pistas polideportivas, escuelas de deportes, y se compraron medicamentos, material escolar y equipamiento deportivo.
Si querés ser parte –y tenés el dinero- estás a tiempo: hasta el 15 de enero en proyectosahara.com y saharamaraton.org.