"Vínculos", el nuevo libro de Uriburu

La Embajadora de la Paz presentó su nuevo libro en el espacio Le Parc y compartió su experiencia con sus seguidores. Mirá quiénes la acompañaron.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

La llegada de Gabriela Arias Uriburu fue declarada de interés provincial por la Legislatura mendocina. En esta ocasión, la Embajadora de la paz presentó su cuarto y nuevo libro, "Vínculos, encontrándonos en el amor".

Gabriela invitó a participar del lanzamiento,  colaborando con una caja de leche en polvo, pañales o un juguete para la Fundación “Sobran motivos”, que ayudan a mujeres y niños víctimas de la violencia.

Sus seguidores se hicieron presentes cerca de las 17 horas y cada uno de ellos trajo diferentes historias para compartir con Uriburu. Al finalizar, la autora firmó los ejemplares.

Recordemos que Gabriela Arias Uriburu es la mujer a la que su ex marido secuestró a sus tres hijos y los trasladó de manera ilegal a Jordania. Casi “muerta en vida” como ella cuenta, emprendió un largo camino para lograr recuperarlos: fue a UNICEF, logró el cambio de leyes internacionales de restitución de menores y creó una fundación internacional, FOUND CHILDREN, con la que ya se han recuperado más de 5000 niños en todo el mundo.

Con el padre de sus hijos por el lado Oriente, Imad Shaban y su historia por parte del occidente, Gabriela compartió como fue aceptar lo que la vida le había deparado.

Luego de haber presentado tres libros anteriores, “Vínculos…” llega con un ejemplar que ella define como: “el libro que lleva al hogar cosas del sentido común”.  “A este libro lo escribí en dos años pero me llevó 15 entenderlo”, comentó

En la actualidad y luego de muchos años de tragedia, horror y terror, Gabriela ha llegado a un final exitoso y de acercamiento con sus hijos, donde su familia transita un nuevo camino sin contra secuestros ni pérdidas parentales, cultivando salud física y emocional, creando caminos de superación e instando hacer posible la vida.

Cada uno de los presentes tuvo la posibilidad de compartir con ella historias familiares; abandono, violencia, diversidad cultural, religiones y creencias que ensamblan y desarman el núcleo familiar.

Violencia

“Yo también pude haber ido a buscar a mis hijos con violencia y el mundo entero me hubiera aplaudido, pero si yo fue violentada mi intención es romper con eso. Mi mayor anhelo era no seguir manifestando violencia en la vida de mis hijos”.

La madre

“En occidente, la responsabilidad de todo, la tiene la madre”.

¿Cómo volver?

“Cuando me desarmé y descubrí que tenía un instinto asesino en mi, o me suicidaba o enloquecía. Todas las noches le ponía plazos de señales a Dios y él siempre me respondía, pero cuando todo ya estaba encaminado él me soltó la mano”.

“Aprendí a transmutar ese dolor en arte, en sanación y en amor. En la vida tenemos que aprender a facilitar, no a impedir”.

“Es una constante lucha entre el corazón, la mente y el dolor. Pero siempre se puede”.

Un gran maestro

“Mi ex marido ha sido mi gran maestro pero principalmente le agradezco a la historia. Pude dar a conocer y brindar mi historia personal para resolver otras”.

“Mi agradecimiento a es mi misma”.

Adolescentes

“Somos padres muy permisivos. La madre demasiado buena, debe morir”.

“Vivir con un adolescentes es una batalla de la cual nunca salimos en pie. Hay que dejar que el joven, finalmente, dé a luz a ese adulto”.

“Si queremos adultos libres y sanos comencemos por casa. Aprendamos a poner límites”.

Abandono

“El dolor nos hace caer en una sintomatología que en algún momento debemos sanar”.

“Empecemos a llamar las cosas por su nombre y a preocuparnos por entendernos a nosotros mismos y no a los demás”.

“Muchas veces la gente me pregunta si podría volver a vivir con mis hijos. Creo que no podría alterar sus vidas solo para solucionar algo que en algún momento me faltó o que no resolví. Ellos son libres de elegir qué camino quieren seguir” y agregó:

“Siempre les digo, vayan a sus vidas. Ellos buscarán la manera de sanar sus propias heridas pero yo debo sanar las mias”.