Nuevamente la Bolsa de Comercio sorprendió con una muestra de arte de la más alta talla. Por supuesto, la concurrencia fue un éxito. A pesar de los fríos días, el público colmó la sala de exposiciones y participó de manera interactiva con los expositores. “Me encanta que hayan reunido a tres artistas diferentes en una sola muestra. Cada uno tiene lo suyo”, compartió una seguidora de Martín Villalonga.
En la agenda de los mendocinos las muestras artísticas resultan un buen plan para los fríos atardeceres, pues la participación de los presentes resulta sorprendente para los organizadores. En este caso la gente asistió muy entusiasmada para compartir el amor al arte con tres grandes protagonistas así como exquisitos vinos, algunos sandwichs y empanadas criollas.
El secretario Luis Abrego le dio la bienvenida a los presentes con un pequeño discurso y le cedió el mando a Andrés Cáceres, quién se tomó el trabajo de describir el estilo de cada uno de los expositores.
Andrés Caseres y Luis Abrego presentaron a los artistas.
María Celina Dell´Isola. Oriunda de Junín -provincia de Buenos Aires-, ha participado de 115 exposiciones grupales. Celina trabaja al óleo con espátulas y actualmente está incursionando en los retratos de personajes típicos de cada país que visitó. “Me impactó el retrato de los niños bolivianos, estaban perfectamente representados. El realismo de Celina es fantástico”, dijo una colega de la misma.
“Diversos temas me motivan, pero en definitiva mi pintura muestra por lo que peleo, lo que me gratifica. La elaboro con una capacidad de trabajo que me sorprende y por sobre todas las cosas, que disfruto enormemente”, dijo Celina.
Dell´Isola utiliza sus retratos en función del testimonio y la denuncia social.
Martín Villalonga. Otro bonaerense que incursiona en el arte local por medio del maestro Victor Delhez. Desde 1970 hasta la actualidad, Martín no ha dejado de exponer sus cuadros, de carácter muy personal.
Las obras sobre tela o los dibujos sobre papel despiertan furor en cada uno de sus fans. “Martín tiene un estilo muy abstracto que hace pensar al espectador y eso es lo que me gusta de él”, contó a MDZ un estudiante de diseño.
El creativo demuestra que su razón de trasformar materia es la incertidumbre. “Considero a la abstracción como evolución y a lo abstracto como silencio”, aseguró Martín.
Silvia Basso. Esta talentosa se destaca por inspirarse en lo espontáneo, el gesto, la mancha con hondura metafísica y mensaje ético implícito. “¡Silvia nos hace viajar!”, exclamó una colega.
Su abstracción está caracterizada por los colores vivos, la vitalidad y por la más espontánea y alegre expresión.
Basso estudio cinco años con el maestro Ángel Gil. “La inspiración viene de Dios, pero menos mal que siempre me encontró trabajando", comentó. “El arte es así. Es mi trabajo y estoy muchas horas en mi estudio, es lo que nos da experiencia, crecimiento y la gran satisfacción de vivir de lo que uno ama”, contó a MDZ.