Afuera, las luces de la ciudad seducen a la luna inventando formas caprichosas. Adentro, una bola espejada imita la hazaña, en cada uno de los rincones. Scanner todo, es un juego de luces. Y eso, lo saben los miles de mendocinos que el sábado llegaron hasta el boliche de El Challao para vivir de cerca su promocionada y esperada apertura.
Desde lo alto reabrió sus puertas y lo hizo con "bombos y platillos". ¿Los detalles? Dos pistas, música en vivo, livings, restó-bar y algunas remodelaciones que traen aires veraniegos (el exclusivo mirador ubicado en la terraza y la ambientación del patio, que incluyó un deck de madera, barras y livings).
Se vivió una gran fiesta en Scanner.
En uno de sus costados, Diego Casas cautivó a dancers de todas las edades en la pista principal con ritmos pop-rock y una buena dosis de greatest hits y clásicos de todos los tiempos. Pero allí, la música había empezado a sonar mucho antes.
Pasada la medianoche, Sarao, banda tributo a Los Piojos, arrancó coros y alentó los primeros pasos con su energía "piojosa" dentro de un círculo que tendría movimiento hasta las 6 de la mañana.
Sarao inauguró la extensa noche de fiesta.
En el otro extremo, Bhumi (diosa de todos los placeres), el espacio destinado a la música electrónica, vibró con las distintas alternativas que ofrecieron los dueños de las bandejas. Federico Montero protagonizó el warm up, y los DJs Marcelo Carbone y Manzana, a.k.a. Gustavo Ferrante, completaron el line up con sus sets de tech house.
Párrafo aparte merece el diseño de esta pista. Una gran figura de Buda en el ingreso, velas, sahumerios y cortinas amenizan este original reducto con marcada tendencia oriental, que tiene a Gustavo Valdez -una cara conocida por muchos- como relacionista público.
Los DJs Manzana y Marcelo Carbone, concentradísimos.
¿Los comentarios de los invitados? "Altamente recomendable", "Increíble", "Te sentás en los livings del deck y te sentís como si estuvieras dentro de una propaganda de televisión", fueron algunos de los elogios que se escucharon durante la noche.
Y no se trató sólo de palabras: en todos los rincones y hasta altas horas de la madrugada, se sintió y se vivió una súper fiesta. Es que en su reinauguración, Scanner logró una exitosa conexión en Mendoza que, seguramente, se repetirá cada sábado cuando abra sus puertas a partir de las 22.