Más de 200 personas. Una carpa, globos, un toro mecánico, un pequeño escenario y varias mesas dispuestas para la gran cena. Diapositivas de una víspera de fin de año muy especial en Cacano. En ese bar de Chacras de Coria, su dueño, Alejandro Cabanillas celebró su cumpleaños acompañado de amigos, familiares, músicos y artistas, periodistas y los infaltables habitués del lugar.
Brindis con Cacano: Pablo Conalbi, Tito Dávila, Gerardo Lucero, Hernán Dadiván y Joe Moya.
¿Los invitados? Muchísimos y variados. Entre ellos, el dirigente demócrata Gabriel Llano; la productora de modas Yamila Cassab y su familia; los músicos Joe Moya, Hernán Dadiván, Tito Dávila, Pablo Conalbi y Gerardo Lucero; y una trouppe de artistas gitanos - entre ellos, Diego Carillo, algunos integrantes de Simpecao y de Color Flamenco, y la bailaora Maru Contreras-.
Las primas gitanas: La Maru y Mariela Contreras (Simpecao).
Pero la lista aún continúa... Los periodistas Alejandro Rotta, Walter Gazzo y Rodo Gravina estuvieron entre los presentes; y también Luciano Francchetti, colega del agasajado; la diseñadora Cecilia Albino y la artista plástica Patricia Baldín.
"Haciendo cosas raras para gente normal"
Eclécticos si los hay, el divertido festejo tuvo de todo: desde la presencia del mago Zimurk -que dejó a más de uno asombrado con sus trucos-, pasando por los unipersonales de Jéssica Torrijos y Claudio Martínez, hasta un desafiante toro mecánico en el que muchos probaron su valentía -foto derecha-.
Otros dos atractivos tuvo la noche del 30 de diciembre: una performance de arte circense (a cargo de Coti y Ezequiel, y que incluyó malabares, swing y cadenas con fuego); y una sesión de body painting, muy apaludida por el público masculino.
Fiel al estilo de años anteriores, no faltaron los sorteos; el premio mayor fue un viaje a Bariloche para dos personas. ¿El afortunado? Carlos Gómez quien viajará a la ciudad patagónica en compañía de Erica, su esposa -ver galería de fotos-. Pero hubo un ganador más y fue Walter Navarro, integrante delequipo de trabajo del bar que se quedó con la mención de "Empleado del año".
El broche de oro, sin embargo, fueron Javier Calamaro y su Orquesta Pirata, quienes también participaron de una cena típicamente mendocina (melón con jamón de entrada, y carne a la cacerola con salsa de hongos y verduras asadas como plato principal).
Canciones prestadas con estilo propio
Con voz grave, carisma y cierto aire “de entre casa”, Javier Calamaro rindió un homenaje musical a Cacano, el anfitrión de la fiesta. ¿El regalo?, un puñado de buenas canciones –en su mayoría versiones- interpretadas con estilo propio.
Sí, se sabe, es el hermano de Andrés y fue integrante de Los Guarros. Se sabe también que desde hace varios años decidió buscar nuevos rumbos como solista y que en ese camino encontró a quienes, hoy, son sus compañeros de ruta: los integrantes de su Orquesta Pirata.
Pero hay determinadas cosas que sólo se saben en un recital en vivo, ese preciado momento de encuentro entre el público y el artista. Y este caso no es la excepción.
Calamaro brindó un show íntimo signado por la calidez y el feed back constante con la gente, que no dudó en corear cada uno de los temas que el cantante eligió para celebrar el cumpleaños de Alejandro Cabanillas.
Aunque la noche comenzó con un hit de Los Guarros, el músico ofreció una miscelánea de grandes canciones –entre ellas, algunas prestadas- que incluyó rock, tango y folclore.
“Bienvenidos al tren”, de Sui Generis; “No me nombres”, de su hermano; “Sweet home Buenos Aires”, de Charly García; un popurrí que integró “El tren de las 16”, del recordado Pappo, y “Me gusta ese tajo”, de Luis Alberto Spinetta.
El momento folclórico llegó con “Piedra y camino”, de Atahualpa Yupanqui; y el de la música ciudadana con “Yira, yira”, de Enrique S. Discépolo, entre otros. Mientras que de su autoría sonaron los greatest hits “Vamos a la ruta” (otra vez Los Guarros); “Navegar”, “Quitapenas” y “Sin ser valiente” (de su etapa solista).
Tal y como estaba pautado, uno de los invitados de la noche fue Tito Dávila, -tecladista actual de Andrés Calamaro- que sumó su talento en la despedida de un intenso año de presentaciones en el popular bar de Chacras de Coria.