Un pequeño teatro de Roma convirtió una butaca en un gesto solidario. La iniciativa “Sedia per due” permite que una persona compre simbólicamente un asiento, lo personalice con su nombre y lo deje disponible para un vecino que no pueda pagar una entrada. El proyecto busca acercar el teatro a toda la comunidad del barrio.
Una butaca que puede ser para dos personas
La iniciativa funciona de una manera sencilla: quien quiere colaborar compra simbólicamente una butaca del teatro y puede colocar allí su nombre. El asiento, sin embargo, queda disponible para otra persona que quiera asistir a una función y no pueda afrontar el costo de la entrada.
La idea nació en una vieja carpintería
El Piccolo Teatro di Prova funciona en el barrio Alessandrino, en la periferia oriental de Roma, dentro de un espacio que anteriormente fue una vieja carpintería. El proyecto está dirigido por los actores Luca Pennacchioni y Claudia Spedaliere, fundadores de la Compagnia della Farsa.
Un teatro pequeño que busca abrirse al barrio
El Piccolo Teatro di Prova se presenta como uno de los teatros más pequeños de Italia. Con “Sedia per due”, el espacio busca que el acceso a sus funciones no dependa únicamente de la posibilidad de comprar una entrada, sino también de una red de solidaridad entre quienes viven en el mismo barrio.