Estas galletas son la prueba de que se puede hacer repostería vegana sin ingredientes raros. La receta se prepara con harina, cacao, aceite, azúcar y un par de cosas más que seguro tenés en casa. No llevan huevo, no llevan leche, no llevan manteca, y quedan con una textura suave y húmeda por dentro, ligeramente crujiente por fuera. ¡Manos a la obra!
Ingredientes (12-14 galletas)
1½ tazas (190 g) de harina 0000
½ taza (50 g) de cacao amargo en polvo
1 cucharadita de polvo de hornear
½ cucharadita de bicarbonato de sodio
¼ cucharadita de sal
½ taza (100 g) de azúcar
½ taza (120 ml) de aceite neutro
¼ taza (60 ml) de leche vegetal
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 taza (150 g) de chips de chocolate vegano
Paso a paso de la receta
Precalentá el horno a 180°C. Prepará una placa para horno con papel manteca.
En un bowl, mezclá la harina, el cacao, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Reservá.
En otro bowl grande, batí el azúcar, el azúcar morena, el aceite, la leche vegetal y la vainilla hasta que quede una mezcla homogénea y algo cremosa.
Incorporá los secos en dos partes, mezclando con una espátula o cuchara de madera hasta que se forme una masa suave y ligeramente pegajosa. No mezcles de más, solo hasta que no se vea harina seca, porque las galletas se endurecen.
Agregá los chips de chocolate vegano y mezclá apenas para distribuirlos.
Tomá porciones de masa del tamaño de una pelota de golf (unos 2-3 cm de diámetro), formá bolitas y colocalas en la placa separadas por unos 5 cm. Aplastalas suavemente con la palma de la mano o con el fondo de un vaso para darles forma de galleta (de unos 5-6 cm de diámetro y 1 cm de grosor).
Llevá al horno por 10-12 minutos, hasta que los bordes estén firmes y la superficie se vea ligeramente cuarteada. No las cocines de más porque quedan secas.
Dejá enfriar sobre la placa 5 minutos y después pasalas a una rejilla para que se enfríen completamente. ¡Y listo!