Jennifer Lopez fue la gran protagonista de la presentación de Dolce & Gabbana Alta Moda en Sicilia, uno de los eventos más esperados del calendario fashion. La artista volvió a acaparar todas las miradas con un look que combinó la alta costura con una estética religiosa y barroca, fiel al sello de la casa italiana.
La diva paralizó las redes con un conjunto que incluía un corset de encaje negro con portaligas y medias de red, cubierto por un manto bordado en hilos de oro y una corona con joyas sobre la cabeza.
La propuesta evocaba la iconografía de una virgen moderna, una imagen que generó polémica entre los sectores más religiosos, quienes no tardaron en expresar su malestar ante lo que consideraron una apropiación de símbolos sagrados.