Los postres con fruta asada tienen eso que siempre los hace ver muy elegantes. En este caso, las peras se transforman con el calor del horno, que intensifica su dulzura natural y las vuelve suaves, casi cremosas. No es una receta básica ni previsible, sino más bien un postre que parece sacado de un restaurante, pero que se puede preparar en casa con pocos pasos.
Ingredientes:
4 peras maduras pero firmes
50 g de manteca derretida
3 cdas de miel
1 ramita de canela
3 clavos de olor
1 cda de jengibre fresco rallado
Para el crumble de almendras:
60 g de harina
40 g de manteca fría en cubos
40 g de azúcar rubia
50 g de almendras picadas groseramente
Paso a paso de la receta:
Precalentar el horno a 180 °C. Cortar las peras al medio y retirarles las semillas con una cuchara pequeña.
Acomodarlas en una fuente, boca arriba, y pincelarlas con manteca derretida.
En una ollita, calentar la miel con la canela, los clavos y el jengibre durante 3 minutos, sin hervir. Retirar las especias y reservar.
Rociar las peras con la miel especiada y llevarlas al horno por 25-30 minutos, hasta que estén tiernas.
Para el crumble: mezclar harina, azúcar y manteca hasta lograr una textura arenosa. Incorporar las almendras y distribuir la mezcla sobre una bandeja. Hornear 12-15 minutos, hasta dorar.
Servir las peras tibias, con un hilo extra de miel y el crumble crocante por encima. ¡Y listo!