Los merenguitos son de esas cosas que uno suele asociar a meriendas de la infancia o a vitrinas de panadería. Sin embargo, cuando se les da una vuelta criolla, con ese toque casero que los transforma, se convierten en una pequeña joyita repostera rica y perfecta para sorprender a cualquiera.
La receta que traemos hoy no sólo es fácil, sino también muy adictiva. Requiere pocos ingredientes, pero juega con texturas y sabores para que el clásico merenguito se vuelva algo nuevo. Cuenta con un relleno de dulce de leche (infaltable), un baño leve de chocolate amargo y un golpe de sal marina por encima que queda brutal.
Ingredientes (para unas 20 tapitas):
3 claras de huevo
180g de azúcar
Dulce de leche repostero (a gusto)
Chocolate amargo para derretir (aprox. 100g)
Sal marina en escamas o gruesa
Paso a paso:
Batir las claras a punto nieve. Cuando estén firmes, sumar el azúcar en forma de lluvia, sin dejar de batir hasta lograr un merengue bien brillante y con picos firmes.
Con manga o cuchara, formar pequeñas tapitas sobre una placa con papel manteca.
Horno bajo (90°/100°) por 1 hora y media aprox., hasta que estén secos pero no dorados.
Enfriar. Rellenar con dulce de leche, unir de a dos.
Sumergir una parte del merengue en chocolate derretido. Antes de que se enfríe, espolvorear una pizca de sal por arriba.
Estos merengues rellenos son lo que necesitabas de postre. (Foto: Delichocotessen)
Se pueden guardar en frasco o lata por varios días. La sal hace de contraste justo que potencia el dulce y corta el empalague. El resultado es un postre liviano, crocante, cremoso y, por supuesto, súper rico.