Las consultas para el verano 2026 ya marcan tendencia. Brasil se mantiene arriba en las preferencias, pero una novedad sacudió el ranking: Aruba, en el Caribe, multiplicó el interés en las últimas semanas. El resultado es una grilla de precios que obliga a comparar con lupa.
Mismo período, condiciones similares y, sobre todo, qué incluye el paquete. Según el día elegido y el tipo de vuelo, las diferencias crecen. Y cambian la ecuación entre playa caribeña, costa brasileña o paisaje argentino.
Aruba: el boom del Caribe y sus números
Aruba ganó terreno. Para la semana del 2 al 9 de enero de 2026, un all inclusive promedia $3.564.812, o cerca de US$ 2.678,29 por persona. En febrero el bolsillo respira un poco más: el presupuesto baja a $2.595.848 para la misma modalidad. Hay otro dato que empuja la decisión. Aerolíneas Argentinas anunció una ruta temporal entre el 1º de enero y el 28 de febrero.
Los tickets aéreos, comprados aparte del hotel, arrancan en US$ 799 más impuestos. Quien combine aéreo y alojamiento por separado podría ajustar costos según disponibilidad. Quien opte por un paquete cerrado, gana previsibilidad. En cualquier caso, conviene mirar condiciones, política de equipaje y traslados internos. Caribe es sinónimo de clima estable. También de demanda alta en Año Nuevo. Por eso, enero carga con el precio más pesado.
Brasil sigue en el podio: paquetes y rangos
Las playas brasileñas no sueltan el liderazgo. Las búsquedas para viajar entre enero y febrero de 2026 crecieron 35% frente al año pasado. Hay cinco polos que concentran el interés: Maceió, Búzios, San Pablo, Río de Janeiro y Florianópolis. Los números, para la semana del 2 al 9 de enero, muestran rangos competitivos. Florianópolis o Búzios se ubican entre $1.447.193 y $1.724.682 por persona.
Incluyen vuelo directo ida y vuelta y hotel tres estrellas con desayuno. Si la idea es viajar en febrero a Río, hay paquetes de 7 noches (8 al 15) desde $1.400.524 por adulto, también con vuelo directo y desayuno. Maceió ofrece la alternativa más accesible para esa misma semana: desde $1.368.837 por pasajero, con vuelo con escala, hotel tres estrellas, desayuno y estacionamiento sin cargo. La regla es simple. Directo cuesta más, pero ahorra tiempo. Con escala se paga menos, a cambio de horas en tránsito. En todos los casos, revisar tasas, franquicia de equipaje y traslados desde el aeropuerto evita sorpresas.
Turismo nacional: Bariloche, Mendoza y Salta en números
Los destinos locales siguen firmes. San Carlos de Bariloche exige unos $1.359.207 por persona. Incluye vuelo directo y hotel tres estrellas con desayuno. El combo seduce por su oferta de actividades y paisajes, que funcionan todo el año. Para quienes priorizan presupuesto, Mendoza aparece con ventaja. Hay paquetes desde $425.960 por viajero, pensados para dos personas, con aéreo, alojamiento y desayuno.
Es una puerta de entrada a bodegas, gastronomía y montaña, con distancias cortas y buena conectividad. Salta, en cambio, demanda un esfuerzo mayor. El valor ronda $1.781.105 por persona. Para un grupo familiar de dos adultos y dos menores, el total sube a $2,5 millones. Incluye vuelo y hotel. A cambio, el viaje ofrece circuitos icónicos del Norte, con cultura, historia y paisajes que no se parecen a ningún otro punto del país.
La comparación deja lecciones claras. Aruba compite en la franja alta y baja en febrero. Brasil ofrece escalones intermedios con paquetes cerrados y opciones directas o con escala. Los destinos argentinos combinan precios más variados y logística simple. El factor fechas pesa más que nunca. Enero, primera quincena, suele tensar tarifas. Febrero afloja. Elegir el aeropuerto de salida, volar entre semana y chequear la anticipación del ticket puede cambiar el número final. También importa qué incluye el hotel. Desayuno, traslados, estacionamiento o régimen all inclusive alteran el presupuesto real del viaje.
Para decidir, conviene armar una tabla con tres columnas: precio total por persona, tipo de vuelo y régimen de alojamiento. Sumar impuestos en el caso de aéreos emitidos por separado. Con esos datos sobre la mesa, el plan deja de ser un deseo y se vuelve una elección consciente. Caribe, Brasil o Argentina. Cada opción tiene su argumento. Y, con los números a la vista, también su mejor semana para cerrar compra.