Un tema de conversación entre propietarios de viviendas y diseñadores de interiores es el del uso de muebles con patas o sin patas, es decir, si los muebles de un espacio deben tener patas o estar montados hasta el suelo. ¿Cuál es la mejor alternativa?
Muebles con patas: Se aconseja en habitaciones pequeñas para crear la ilusión de que hay más espacio, porque gracias a las patas del mueble se puede apreciar el suelo del espacio respectivo, lo que le aporta una amplitud visual que se busca para que parezca más amplio.
Crédito de la imagen: Marie Flanigan Interiors / Julie Soefer
Muebles sin patas: El hecho de que los muebles lleguen hasta el piso aportan estabilidad, pesadez visual y un aspecto más monolítico a la habitación, que da pie para colocar piezas más aireadas.
Crédito de la imagen: Marie Flanigan Interiors / Fotografía Julie Soefer.
¿Cuál es la mejor opción? Existe una tercera corriente de opinión que sostiene que la armonía reside en una mezcla de muebles con y sin patas en un mismo espacio, ya que colocar diferentes piezas (con patas y sin patas) en una habitación crea un equilibrio dinámico e interesante.
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