El precio del barril de petróleo Brent salta este miércoles más del 2%, luego de la fuerte caída del día previo, acompañando la incertidumbre que se mantiene sore la vía de salida al conflicto en el Golfo Pérsico que mantiene en vilo a la economía mundial desde hace siete meses, por el cierre del estratégico cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y el gas natural a nivel global.
Los futuros del crudo Brent, con vencimiento en noviembre, habían trepado 1,1% hasta llegar a los US$103,75 el barril, en tanto que los futuros del crudo ligero de Estados Unidos, el West Texas Intermediate (WTI), subieron 2,1%, ubicándose en US$91,28 dólares por barril.
Sólo para comparar, el martes, el Brent cerró con caída del 2,6% y el WTI quedó abajo en un 3,5%. El petróleo Brent del Mar del Norte es la referencia en los mercados asiáticos, en Europa y también en Argentina, mientras que el West Texas Intermediate del Golfo de México se utiliza como parámetro en la mayor parte de América Latina.
Al cierre de la rueda el crudo Brent 98,07% recortando casi toda la suba del día, mientras que el WTI quedó en 90,49, con una suba marginal menor al 0,1%.
El paso de Arabia Saudita
Como fuere, la tensión en los precios fue la tónica del día. La presión sobre los precios se originó en el reinicio de operaciones de carga de crudo por parte de Arabia Saudita en el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. Además, reactivó el oleoducto Este-Oeste, que ofrece una ruta alternativa para la salida del petróleo de los países del Golfo, evitando el paso por el estrecho de Ormuz.
Saudi Aramco, que es la petrolera más grande del mundo, ha notificado a sus clientes el calendario de carga para octubre, y los datos de transporte marítimo mostraron que se estaban cargando cerca de 10 millones de barriles de crudo en Yanbu y en la cercana terminal de Al Muajjiz, informó la agencia Reuters.
Razones de la suba
Arabia Saudita decidió restablecer el flujo de crudo a través del oleoducto Este-Oeste, buscando llegar al menos 3,5 millones de barriles diarios, que sería en torno a la mitad de su capacidad de producción, según informó Bloomberg, citando el testimonio de personas involucradas en el tema.
Esta recuperación ha reducido parte del riesgo inmediato de suministro derivado del conflicto, pero el estrecho de Ormuz sigue siendo un factor clave de incertidumbre, porque la vía marítima estuvo prácticamente cerrada desde poco después de que Estados Unidos e Israel iniciaran su ofensiva conjunta contra Irán el pasado 28 de febrero.
Los operadores "siguen descontando un período de interrupción más prolongado, aun cuando el aumento de los flujos de petróleo desde el Golfo ha aliviado la presión a corto plazo", sostuvieron analistas de Deutsche Bank.