Cómo funciona Ripple, la criptomoneda que se unió a los bancos

Es una plataforma que precede a Bitcoin. Está basada en cadenas de confianza que permite a instituciones financieras enviar pagos internacionales en tiempo real.

 Ripple, que en español significa "ola pequeña" u "onda", es una criptomoneda creada en 2004 por Ryan Fugger, un desarrollador web de Vancouver, Canadá. En realidad, el desarrollo del proyecto comenzó antes que Satoshi Nakamoto y Bitcoin, cuando Fugger buscaba una manera de permitir a distintas comunidades crear un sistema de dinero mediante cadenas de confianza. Por ejemplo, si Pedro confía en Luis, y Luis confía en María, y María confía en Juan, entonces Pedro puede enviarle dinero a Juan (a quien no conoce) transfiriéndole primero el valor a Luis, quien transfiere ese mismo valor a María, quien toma ese valor y lo deposita en la cuenta de Juan. Utilizando este concepto, los pagos pueden "ondularse" a través de la red usando estas cadenas de confianza. Fugger llamó a este concepto RipplePay.com.

Aunque RipplePay.com creció a tener 4.000 usuarios, no se popularizó de la misma forma que lo hizo Bitcoin. En agosto de 2012, Fugger fue abordado por los notables innovadores financieros Chris Lasen y Jed McCaleb. Larsen había fundado E-Loan -una de las primeras compañías en proporcionar acceso a préstamos hipotecarios en línea- y Prosper, líder en el espacio de préstamos persona-a-persona. McCaleb fue el fundador de Mt. Gox, el mayor exchange de criptomonedas en ese momento.

Fugger anunció la alianza: "Creo que si alguien puede desarrollar el concepto Ripple a escala global, son ellos. Su sistema se basa en una blockchain al estilo Bitcoin, tal y como hemos comentado aquí en los últimos años como una posibilidad interesante, pero con un novedoso mecanismo de consenso sin mineros que permite confirmar las transacciones de forma casi instantánea".

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Poco después, en mayo de 2013, se anunció que la empresa de Larsen y McCaleb que desarrolló el protocolo Ripple, entonces llamado OpenCoin, había obtenido financiación de prestigiosos inversores de capital de riesgo, entre ellos Andressen Horowitz. Dio una señal de aprobación al mercado, de la viabilidad de la criptomoneda por parte de una de las empresas de capital de riesgo más respetadas del mundo. OpenCoin eventualmente cambió su nombre a Ripple Labs.

La tecnología de Ripple hizo varias cosas nuevas. No tiene mineros. En su lugar, utiliza un algoritmo de consenso que basado en subredes de confianza que mantienen sincronizada una red descentralizada más amplia de validadores. Más allá del lenguaje técnico, el algoritmo de consenso de Ripple depende de cierta medida de confianza, un diseño muy diferente al concepto proof-of-work de Bitcoin que supone que cualquiera puede ser un actor no confiable.

Desde los tiempos de OpenCoin, Ripple ha dejado de ser un mecanismo de transacción entre pares y ahora "permite a los bancos enviar pagos internacionales en tiempo real a través de redes". Este enfoque juega con las fortalezas de Ripple, ya que aspira a ser un sistema de pago rápido que replantea la banca tradicional, pero que aún requiere algo de confianza externa, para lo cual los bancos están bien preparados.

Desde entonces, Ripple Labs ha formado alianzas con una variedad de instituciones financieras, incluyendo el Banco de Inglaterra, el Banco Real de Escocia, Santander y BBVA, entre otros. Con un valor de mercado de 18,5 mil millones de dólares, actualmente es la tercer criptomoneda más grande del mundo.