El Gobierno busca ir hacia reformas estructurales en el plano laboral, que tiendan a atacar a la "industria del juicio".
De acuerdo con IProfesional, preocupados por el aumento de la litigiosidad, el Gobierno planifica un "blanqueo" estructurado en tres lineamientos clave:
1. La condonación de multas a quienes regularicen la situación de sus empleados
2. La implementación de mayores castigos a quienes persistan en mantener a dependientes mal registrados o empleo en negro"
3. El otorgamiento de beneficios a quienes han venido cumpliendo con la ley, para que la medida no sólo beneficie a evasores.