Economista de Scioli insiste con no devaluar

Miguel Bein propuso como alternativa la financiación en el exterior y "morigerar" retenciones.

El economista Miguel Bein, principal asesor del candidato oficialista a la presidencia, Daniel Scioli, propuso buscar financiamiento internacional y rechazó la idea de devaluar para hacer frente a inconsistencias en materia económica. 

En un informe, Bein también sugirió morigerar las retenciones, reordenar los subsidios y bajar el déficit fiscal. Señaló que "los márgenes para hacer política monetaria anticíclica son más acotados dada la mayor inflación de la que se parte". 

Tras considerar que la devaluación afectaría los niveles de empleo y de actividad, propuso que la Argentina busque lograr tasas de interés más bajas, de modo de poder volver a acceder a los mercados externos para "lograr una recomposición gradual de precios relativos y la recuperación, también gradual, del equilibrio fiscal". 

Según el asesor económico de Scioli, "en la Argentina los grados de libertad de la política económica están acotados". Agregó que por la apreciación del tipo de cambio real y del financiamiento del déficit fiscal por la vía del Banco Central, "no se cuenta con un ancla nominal que permita corregir los precios relativos vía una devaluación". 

Sostiene que la Argentina "cuenta con la ventaja de haber llegado al escenario de restricción externa y cuasi pleno empleo con una situación inédita de solvencia" por el bajo nivel de endeudamiento con el sector privado. 

"La combinación de baja deuda pública y privada en los mercados en un mundo líquido permitiría apalancar transitoriamente la economía para financiar inversión productiva y graduar las correcciones de precios relativos necesarias para recomponer la rentabilidad de los sectores generadores de divisas que aseguren el repago de la deuda", sostiene el informe de la consultora de Bein. 

El trabajo económico sostiene que "se requiere avanzar por la vía fiscal y normalizar la carga tributaria sobre el comercio exterior", al aludir a una reducción de las retenciones y propuso reordenar "los subsidios mal direccionados que financien la caída de la recaudación, promuevan el uso racional de la energía y reduzcan el déficit de divisas". 

Agrega que pese al escaso nivel de reservas y el déficit fiscal alto "la situación inédita de solvencia del Estado frente a los bajos niveles de deuda pública en el mercado y de deuda privada, en un mundo donde la liquidez global seguirá disponible".