La American Task Force Argentina (ATFA) consideró hoy que el país "podría negociar un acuerdo con sus acreedores", al argumentar que los fondos buitre "estarían dispuestos a aceptar nuevos bonos".
"La Argentina podría negociar un acuerdo con sus acreedores hoy mismo, sin afectar sus reservas de manera significativa", sostuvo el grupo de lobbystas que representa a los fondos buitre.
En ese sentido, subrayó: "Los acreedores han declarado públicamente que estarían dispuestos a aceptar nuevos bonos como parte de un acuerdo sin efectivo y que negociarían sin precondiciones".
Así lo sostuvo en un solicitada que publicaron algunos diarios de tirada nacional, en la cual advirtió que la emisión del Bonar 24 "es un muy mal negocio para los argentinos", al argumentar que el país "está pagando cientos de millones de dólares de más de lo que debería para poder emitir esa deuda".
De ese modo, enfatizó: "Es hora de negociar. Terminemos con este default".
Además, citó a un artículo del Financial Times, el cual había analizado que "hasta Irak, en su guerra contra ISIS, obtiene préstamos a 7,5 por ciento".
American Task Force Argentina -según se definen ellos- es una alianza de individuos y organizaciones unidos para una conciliación justa y equitativa del incumplimiento de pago y la reestructuración de la deuda soberana del gobierno argentino.
"El ATFA se formó en respuesta a las preocupaciones por el manejo imprudente de la deuda soberana por parte de Argentina. El objetivo final del ATFA es reforzar la estabilidad de los mercados de crédito globales; trabajar para conseguir un resultado adecuado para los acreedores restantes; asegurar la integridad de la ley estadounidense y fortalecer las relaciones bilaterales cruciales entre Estados Unidos y Argentina", indica en su web.
No es la primera vez que los "buitres" se muestran predispuestos a negociar con Argentina. En julio de 2014, Jay Newman, el principal inversor de Elliot Management Corporation, en un artículo difundido en el diario Financial Times, intentó defender la postura de los holdouts, al señalar que "por más de 12 años hemos tratado de convencer a Argentina de que deje atrás su default de 2001 negociando de buena fe con los bonistas que aún poseen bonos de su deuda defaulteada. Los discursos desafiantes no han ayudado al país a dejar atrás el default de 2001. Con sólo una discusión honesta, podría ser enviado al pasado".