El dólar debutó a casi 14 pesos

En el Gobierno y el Banco Central celebraron el éxito de la liberación del cepo cambiario porque el valor de la moneda estadounidense no escaló a niveles inesperados. Ahora esperan que no haya un traslado directo a los precios. Repercusiones a favor y en contra.

Foto: TELAM
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  El cepo cambiario pasó a integrar hoy la galería de ideas argentinas más polémicas y si bien el mercado financiero reaccionó sin histeria, el riesgo es que se desate una espiral inflacionaria que pulverice salarios. 

Para preparar el terreno financiero, el Gobierno negoció créditos con bancos, con cerealeras y hasta con China, para evitar una disparada del dólar, pero la devaluación del 40% respecto del ex dólar oficial y 18,22% respecto del ex dólar ahorro  representa una amenaza latente sobre millones de asalariados.

 Con este ajuste cambiario, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso de Prat Gay, quedará también en la historia entre las 20 devaluaciones más grandes de la economía argentina. En lo coyuntural, la city porteña mostró este jueves un panorama habitual, sin nerviosismo, con ahorristas consultando pero lejos de aquellas multitudes que tras las salida de la convertibilidad en 2002 transitaban las calles del microcentro porteño. 

En el Gobierno esperan que no haya un traslado directo a los precios, lo que de ocurrir significaría un hecho inédito en la historia argentina. 

Muchas empresas, industrias y distribuidoras vienen ajustando precios "en forma preventiva" desde el balotaje, cuando tras el triunfo electoral de Mauricio Macri vieron venir la salida del cepo y el aumento del tipo de cambio. 

 A diferencia de lo que ocurre en otros países de la región, la depreciación del peso argentino constituye un hecho traumático y de inmediata repercusión inflacionaria. 

Con menos retenciones, un dólar alto, menos subsidios, devaluación, el Gobierno apunta a reanimar el aparato productivo, alentar exportaciones y recortar el déficit. 

"Esto tiene un aroma a los ´90", dijo sin dar lugar a interpretaciones el líder de la CGT, Hugo Moyano, quien se mostró en varias oportunidades durante la campaña electoral con el presidente Mauricio Macri. El dirigente de los camioneros agregó: "Espero que no hayan sacado el cepo al dólar para ponérselo a las paritarias", que sonó a advertencia de cara a las negociaciones salariales que están empezando en diversos sectores. 

En igual sentido se expresó el líder de los gastronómicos, Luis Barrionuevo, al anticipar que si hay aumentos y quita de subsidios el reclamo llegará al 50%. 

 Hasta ahora, la gestión macrista anunció eliminación de retenciones a ruralistas e industriales, en una medida elogiada no sólo por la dirigencia de ambos sectores sino también por un amplio abanico de economistas ortodoxos. 

En igual medida comunicó la simplificación de procedimientos para importar, que puede resultar vital para reanimar diversos sectores industriales que están a punto de paralizarse, pero también un riesgo para las pymes. 

En paralelo, el Gobierno tiene decidido eliminar subsidios a tarifas de gas y luz desde enero, lo que también impactará en los bolsillos de sectores medios. 

Todos los anuncios favorecen a exportadores y grupos económicos: la gente aún no escuchó medidas que le puedan mejorar directamente el golpeado poder adquisitivo, salvo el anunciado en la tarde de hoy, sobre descuentos promedios de 7% en el valor de los medicamentos.  

"No fue una campaña del miedo, sino que una campaña de la verdad"

 El excandidato a presidente, Daniel Scioli, que durante toda su campaña cargó contra Macri sobre a cuánto iba a devaluar el peso, subrayó que "la devaluación, sumado a la quita de subsidios y de retenciones, la apertura de la economía, son una transferencia de ingresos de los sectores populares a otros sectores". 

En ese marco, Scioli remarcó que las consecuencias de la políticas económicas implementada por Cambiemos habían sido preanunciadas a lo largo de sus campaña. 

"No hicimos una campaña del miedo sino una campaña de la verdad, de crear consciencia acerca de lo que ahora se está mostrando", puntualizó. 

"Programa incompleto"

 El expresidente del Banco Central Martín Redrado consideró que se trata de un "programa incompleto", al argumentar que se debe "conocer un programa monetario respecto de cuánto se va a emitir y cuántos pesos va a haber en la calle, porque eso puede presionar o no sobre el dólar", y no "medidas aisladas". 

"El riesgo es que aumenten los precios"

 El diputado nacional del Frente Renovador Marco Lavagna destacó que la liberación del dólar "va en línea con empezar a normalizar la economía y el mercado cambiario", pero advirtió sobre "riesgos" que existen sobre un impacto de la devaluación. 

"Todos los partidos políticos estábamos decididos en que tenía que levantarse el cepo", pero aclaró que "habrá que prestar atención en los riesgos". 

El especialista evaluó: "El riesgo es que la devaluación se vea plasmada en un aumento de precios y termine pagando la clase trabajadora el costo de esa devaluación". 

"Es un paso en la dirección correcta"

 El expresidente del Banco Central Mario Blejer consideró que el fin de las restricciones en el mercado de cambios es un paso "en la dirección correcta" y evaluó: "Si no hay colas en las casas de cambio y los bancos, es una buena señal". 

"Es algo positivo, un paso en la dirección correcta. Ahora, vamos a ver cómo se implementa todo. Desde el punto de vista del diseño, está bastante bien hecho. Se han tomado rápidamente la precauciones del caso, se ha preparado rápidamente el terreno", evaluó el asesor del exgobernador Daniel Scioli. 

En declaraciones radiales, Blejer sostuvo que ahora "hay que ver cómo reacciona el público y el Gobierno, e insistió en que lo importante es que "disminuya la demanda por dólares".