¿Los bancos nos pueden salvar del default?

JP Morgan y Citigroup seguían con las tratativas para comprar los bonos en default de la Argentina por unos 1.600 millones de dólares. Por qué el Gobierno no quiere hacerlo con banqueros argentinos.

Foto: Metro.us
Foto: Metro.us

 Los bancos internacionales JP Morgan y Citigroup continuaban hoy tratativas para comprar los bonos en default de la Argentina por unos 1.600 millones de dólares en manos de los fondos especulativos liderados por el NML Capital y Aurelius Capital Management.

Operadores del mercado financiero dijeron a NA que las intenciones de los dos bancos estadounidenses en el pasivo defaulteado del país fue lo que impidió que el desplome de valores en el escenario bursátil fuera peor el jueves tras la declaración de default selectivo realizada por la agencia Standard & Poor s.

El JP Morgan y el Citigroup iniciaron conversaciones con representantes de los fondos especulativos después de que estos rechazaran una oferta de los bancos argentinos representados por ADEBA por considerar que no era "digna" de ser aceptada.

La presidenta Cristina Kirchner y el ministro de Economía cuestionaron, aunque ponerle nombre y apellido, a los banqueros argentinos que viajaron a Nueva York y negociaron directamente con los fondos especulativos NML Capital y Aurelius.

Tras el cruce oficial, las fuentes consultadas por NA en el mercado financiero dijeron que las propuestas de de los bancos argentinos comprometían fondos del patrimonio de las entidades y no de los ahorristas, como había acusado Kicillof.

"No lo hacen de patriotas, si no por plata", había afirmado el ministro de Economía sobre la iniciativa de los bancos privados y cuestionó que "lo que nadie sabe es que lo hacen con plata de los ahorristas, con el dinero del fondo de garantía para depósitos".

Según pudo saber esta agencia, las propuestas no contemplaban un pago a los fondos especulativos "con la plata de otros" sino con recursos propios de libre disponibilidad con los que cuentan los bancos.

En algún momento, y como una herramienta opcional y alternativa, dentro de una compleja ingeniería financiera, los banqueros exploraron la posibilidad de utilizar alguna garantía del fondo SEDESA.

Ese fondo es una sociedad anónima creada en 1995 por el Decreto 540/95 con el objeto exclusivo de ejercer la administración del Fondo de Garantía de los Depósitos (FGD), para contrarrestar posibles corridas bancarias en épocas de alta volatilidad financiera.

"Es un instrumento destinado a preservar la sustentabilidad del sistema financiero. No es antojadizo entonces, acudir al auxilio de este instrumento para darle consistencia a una propuesta de los bancos argentinos que tenía como objetivo superar una cuestión que puede derivar en el default de la deuda externa", dijeron las fuentes consultadas.

El eventual default puede, a su vez, dar lugar a una corrida bancaria ya que, si bien el sistema está líquido y solvente, es un sistema de encajes fraccionarios, donde los depósitos son siempre mayores a las reservas, por su propia naturaleza.

"Utilizar al SEDESA para evitar una corrida bancaria originada en el default es consistente con el objetivo para el que fue creado", evaluaron en el mercado financiero.

Se ha hablado de que la falta de acuerdo con los holdouts podía hacer caer el valor de los bonos de la deuda existentes como activos en el balance de los bancos, por lo que los bancos alentaban una solución para evitar este quebranto.

Pero los operadores financiero entienden que la exposición de los bancos en bonos de la deuda es mínima y remarcan que tienen sí una abultada acreencia contra el Gobierno Nacional, por las Letras del Banco Central (LEBAC).